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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

¡Quique, quédate!

Si algo define a los entrenadores es su provisionalidad, su carácter  efímero. En tres semanas pueden pasar de la gloria al infierno y ser despedidos de su puesto de trabajo. Casi siempre, pocos días después de que el presidente del club muestre “su plena confianza” en el técnico y asegure que seguirá hasta final de temporada.

En ocasiones, sucede al revés. Pep Guardiola, uno de los que más ha revolucionado el fútbol, estuvo en la picota tras su fracaso en Soria, que no en Numancia, al principio de su temporada como debutante en el banquillo del primer equipo del Barça, que luego sería extraordinaria en triunfos: Liga, Copa y Liga de Campeones.

La UD Las Palmas ha tenido excelentes entrenadores a lo largo de su historia. De los que recuerdo por haber visto en el viejo Insular, me quedo con Luis Molowny, Pierre Sinibaldi y Miguel Muñoz. Creo que, básicamente, supieron respetar nuestro modo de interpretar el fútbol. Y lo hicieron, además, con un grupo de jugadores del máximo nivel. Con ellos se alcanzaron los mayores éxitos, en España y en Europa; practicando, con sus variantes, un fútbol de muchos quilates.

En la época más reciente mi mayor reconocimiento es para Pacuco Rosales. El entrenador isletero fue capaz de sacarnos de un pozo, el de la segunda B, del que el equipillo parecía incapaz de salir, como si de una insuperable maldición se tratara.

Respeto

Ahora tenemos a Quique Setién, que ha demostrado sensatez, respetuoso reconocimiento a nuestro fútbol y personalidad para dirigir los siempre complicados vestuarios. Su tarea es reconocida dentro y fuera de Canarias. Parece que llegó al sitio propicio en el momento propicio, con un club implicado en crear un buen equipo de base canaria con incorporaciones foráneas de calidad; como sucediera, con notable éxito, en los setenta y en los ochenta.

El viernes, en el partido frente al Depor, la animosa grada naciente tuvo entre sus corales cánticos el de ¡Quique, quédate! Una frase que apoyaron otros sectores del Estadio de Gran Canaria. Considero que es un sentimiento extendido entre la mayoría de la afición, que aplaude el buen trabajo del cántabro. Su mano se encuentra, sin duda, en esa calidad que ha alcanzado el juego de la UD.

Luego, en mi regreso a casa desde el Estadio, escuché en la guagua algunos comentarios críticos. “Yo no quiero que juguemos bien, sino que ganemos”, decía en alta voz un aficionado con camiseta y bufanda amarilla. El equipo hizo mucho mejor fútbol que los gallegos, pero un detalle, un error, nos condenó a un empate que sabe a injusto en un partido que confirmó el progresivo crecimiento de Mateo García.

Quiero pensar que esta persona no representa el sentir mayoritario. Y que son muchos más los hombres y mujeres seguidores del equipillo que aplaudimos su buen gusto con la pelota y que, aunque nos apetece celebrar triunfos, los disfrutamos más, mucho más, cuando estos vienen a consecuencia del buen fútbol desplegado por esos pibes que, estoy seguro, nos van a seguir dando muchas alegrías.

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Próximamente estará en las librerías mi libro sobre Fútbol canario, identidad, Valerón y otros desmarques.

Con las opiniones, entre otros, de Sid Lowe, Quique Setién, Santiago Gil, Ángel Cappa, Juan Cruz, Vicente Llorca, Germán Devora, Juan Galarza, Javier Domínguez, Carmelo Martín, Malena Millares y Francisco Galante.

 

Próximamente

Foro Tamaimos, debate sobre cultura e identidad canaria

El sábado 12 de noviembre, a partir de las 11 horas, estaré en Bucio 2016, I Foro Tamaimos para hablar sobre el modelo electoral canario, sus graves problemas y las posibles alternativas al mismo. “Sistema electoral canario: cuestión democrática (¿o la democracia en cuestión?)”, ese es el título de mi intervención, dentro del bloque Alegatox, que contará también con interesantes aportaciones, en sesiones que cubrirán la mañana y la tarde, que abarcan un abanico muy variado de temas: educación, economía, energías renovables, música, agricultura ecológica, humor, etcétera.

En mi intervención desglosaré los principales déficit de nuestro sistema electoral, sus diferencias con los de otras comunidades y las medidas que pueden adaptarse para ganar en democracia y pluralidad.

Ningún sistema es perfecto. Ninguno va a satisfacer plenamente a todos. Pero en todo caso es responsabilidad de la representación parlamentaria actual buscar el consenso, reduciendo barreras e incrementando la proporcionalidad con el modelo que suscite mayor nivel de acuerdo.

No es un tema menor. Se trata de incrementar la calidad de la vida democrática y de que la voluntad de los ciudadanos y ciudadanas de las Islas se vea reflejada adecuadamente en su Parlamento.

El Foro se desarrollará los días 11, 12 y 13 de noviembre en la sala de conferencias del Auditorio de Agüimes (Gran Canaria). Y permitirá debatir distintos aspectos sobre la identidad y la cultura canaria.

En tiempos de globalización, de consignismo y escaso debate, considero que el Foro puede contribuir a estimular el pensamiento crítico del que tan necesitado esta tierra.

Si las jornadas tienen contenidos de mucho interés, no lo es menos el concierto del acto central de las mismas. Cuenta con un cartel de auténtico lujo: Non Trubada, Yeray Rodríguez, Domingo Rodríguez “El Colorao”, Pedro Manuel Afonso y Javier Cerpa.

En medio del acto, que se desarrollará en la noche del sábado,a partir de las 21.30 en el Auditorio de Agüimes, se hará entrega del I Premio Tamaimos a la Defensa de la Cultura e Identidad Canaria a Manuel Lorenzo Perera.

https://youtu.be/sULcwnwwxl8

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Las personas interesadas pueden acceder aquí al programa: http://www.fundaciontamaimos.org/wp-content/uploads/5f280ec383b4ba88308dd92f3ac27250.pdf

 

Clavijo + Alonso: tres tebetos

Esta legislatura autonómica está siendo la de la poco disimulada resurrección del insularismo ático. No se trata exactamente de eso, porque aunque algunos lo daban por muerto, como en la canción, debía estar de prolongada parranda. Y, tras la resaca, ha regresado con renovadas fuerzas.

Nada es causal. Para ello ha sido clave una confluencia de intereses y de modos y maneras de entender la política y Canarias.

Las de un presidente del Gobierno que ya avisó desde la investidura de sus intenciones insularistas, ante el aplauso cómplice o el silencio de algunas fuerzas políticas y medios de comunicación. El que pretendió repartir los dineros de IGTE sobre la triple paridad, es decir, castigando a los habitantes de Tenerife y Gran Canaria, donde se dan los mayores niveles de pobreza y marginación.

Las de un titular del Cabildo Insular de Tenerife que ha mostrado sus deseos de afilarse a una ATI que, aparentemente, no existe; y que ha pretendido doblegar a la consejera de Obras Públicas responsabilizándole de todos los males de las carreteras de su isla, olvidando de qué partido han sido los anteriores responsables de esa cartera en el Ejecutivo y el que ha gobernado los últimos 30 años en Tenerife. Y que resulta que es el mismo: Coalición Canaria.

Pero ahora, superándose, dan un doble mortal con tirabuzón y doble pirueta, intentando meter una enorme mordida a las arcas públicas canarias.

Desaguisados ecológicos

En efecto, la ley emanada del Cabildo de Tenerife, sobre ordenación de los barrancos de Güímar y restauración de ese espacio, y trasladada al Parlamento de Canarias pretende que los desaguisados ecológicos cometidos por unos empresarios los paguemos el conjunto de ciudadanos y ciudadanas de Canarias vía presupuestos de la Comunidad Canaria. Cuando el Cabildo de Tenerife cuenta con instrumentos adecuados, un plan territorial, para rehabilitar la zona.

La restauración del disparate que enriqueció a unos cuantos empresarios nos costará a los hombres y mujeres de Canarias unos 360 millones de euros. Eso sin contar los derechos indemnizatorios si se deja sin concesiones mineras a aquellos que han cumplido; indemnizaciones que pueden superar los cientos de millones.

Los autores del destrozo, condenados en un juicio reciente, se frotan las manos. La ejecución de la sentencia podría paralizarse esperando a que se tramite esta proposición de ley. En el caso de Plasencia eludió la cárcel comprometiéndose a pagar 54 millones de euros.

Resulta curioso que, pese a los informes negativos de tres consejerías (Industria, Agricultura y Hacienda), el presidente Clavijo haya dado vía libre a su tramitación, “condicionando cualquier actuación a que de la misma no se derive perjuicio económico para la CAC”, lo que no deja de ser un presidencial chiste.

Avaricia

Y la cosa no tiene la menor gracia. Salvar con dinero público los errores cometidos por unos empresarios excesivamente avariciosos. Pegar un hachazo a las arcas públicas y que, encima, lo hagan los mismos que se niegan a subir sustancialmente los presupuestos para sanidad, educación o dependencia. Convertir al Gobierno canario en una franquicia del Cabildo de Tenerife. Confirmar los peores augurios sobre cómo entienden la gestión pública.

El presidente pudo y debió vetar esta ley.

No lo hizo.

Y el resultado es estremecedor. Clavijo + Alonso : tres tebetos.

 

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Crecen la economía, el turismo… y el paro

Crecimiento turístico récord (6,36 millones de turistas extranjeros en la primera mitad del año). Segunda comunidad con mayor crecimiento económico en el primer semestre del año (1,1%). Y, paradójicamente, más de 11.900 empleos destruidos en la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2016. Con apenas una semana de diferencia se publicaban en los medios de comunicación tres noticias económicas sobre Canarias que, como pueden comprobar, contrastan vivamente.

Resulta muy difícil de entender que el desempleo aumente pese a que la economía crece y, mes tras mes, se batan todos los récords de llegadas de visitantes.

En efecto, el turismo va que se sale. Ayudado, lo sabemos, por la crisis política y de seguridad que se vive en el Mediterráneo desde las primaveras árabes (especialmente en Egipto y Túnez); y agudizada por los dos golpes de Estado consecutivos en Turquía, el de una parte del Ejército y el más definitivo, triunfante y contundente de Erdogan.

Los 6,36 millones hasta el mes de junio superan ampliamente (en un 12%) los 5,64 de 2015, que también fue un año espectacular en número de visitantes al Archipiélago. En el Estado, solo Cataluña, con 7,66 millones de turistas, superó las cifras canarias, según los datos ofrecidos por la encuesta de Movimientos Turísticos en Frontera (Frontur) que ha publicado hace unos días el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La misma fuente confirma que Canarias logró en junio su mejor resultado histórico, con 936.497 visitantes extranjeros. Es decir, casi un 18% más que el pasado año y una subida de 148.618 respecto al espléndido junio de 2015.

En los datos de la Encuesta de Gasto Turístico correspondiente al mes de junio, elaborada por el INE y dada conocer hoy viernes 5 de agosto, Canarias se lleva 997 millones de los 7.871 del Estado español. Es la segunda Comunidad con más gasto por turista (1.064 euros de gasto medio por persona), solo superada por Madrid.

EPA

Curiosamente, la EPA del segundo trimestre tira un jarro de agua fría a tanto éxito turístico y, sobre todo, a sus efectos sobre el empleo y el bienestar de los hombres y mujeres de esta tierra.

En efecto, el número de parados aumentó en el segundo trimestre del año en 15.600 personas. Por el crecimiento de la población activa en 3.700, pero también, y sobre todo, por la destrucción de 11.900 empleos. Nuestra tasa de paro es del 27,3%, siete puntos más que la media española (20%), y se contabilizan más de 300.000 personas desempleadas.

Y, por último, con respecto al crecimiento económico, Canarias encabeza el ranking del primer semestre del año junto a Baleares, ambas con el 1,1%. Y, en relación a la tasa interanual, nuevamente Canarias es la segunda (3,8%), por detrás de Baleares (4,4%).

Demonizar

Recordando estos datos no pretendo demonizar al turismo. Es el sector esencial de nuestra economía y lo seguirá siendo en el futuro. Pero pensar que va a ser el que solucionará definitivamente nuestros muchos problemas es una quimera. Y entender que, junto a la construcción, es lo único que merece la pena apoyar, como hace el Gobierno canario, es una posición tan cortoplacista como suicida.

Por varias razones, entre ellas el hecho de que el sector servicios presenta los trabajos con salarios más bajos, lo que parcialmente explica porque estamos a la cola en sueldos en el conjunto estatal; y, consecuentemente, las más bajas prestaciones sociales y las más bajas pensiones. A lo que se añaden situaciones de auténtica explotación laboral, como las denunciadas por las camareras de piso.

Y, además, estos años de crecimiento exponencial del sector, confirman que el turismo tiene limitaciones para absorber el desempleo existente.

Los que hablan de llegar a 20 millones de turistas extranjeros, frente a los 14 que pueden venir este año a las Islas, debieran pensarlo. Añadir cinco o seis millones de turistas reduce solo muy parcialmente el paro, insiste en el monocultivo y aumenta la dependencia y, asimismo, está supeditado a coyunturas externas que pueden cambiar.

Degradar

Y, además, originará problemas añadidos –consumo de electricidad y agua, generación de residuos, mayores niveles de tráfico…- de difícil solución, generando más contaminación y daño al territorio y al medio natural. Degradando el producto y, por tanto, generando las bases de su progresiva destrucción.

Debemos cualificar la oferta y fidelizar a los clientes, mejorando además en propuestas y actividades complementarias.

Hacer que el turismo tire más de otros sectores, como el primario.

Y diversificar nuestra economía.

Para evitar que, más temprano que tarde, en la próxima crisis o cuando se recuperen algunos de los destinos competidores, tengamos que elegir entre la emigración o alimentarnos de un exclusivo menú de cemento y ladrillos.

 

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Todo mi ánimo para Luis Eduardo Aute en estos momentos difíciles por sus problemas de salud.

‘De alguna manera’

‘Burundanga’ política

Nos advierten distintos medios de comunicación sobre los graves riesgos de una sustancia, popularmente conocida como burundanga (escopolamina, alcaloide tropánico presente en distintas plantas), que anula la voluntad y produce desinhibición y amnesia. Y que el uso de esta droga, suministrada por delincuentes a sus víctimas oculta en bebidas o con otros métodos, está detrás de numerosos robos y violaciones.

Por la forzada ingesta o inhalación de este peligroso producto químico se anula la voluntad de una persona para cometer todo tipo de tropelías, al quedar esta a merced de su agresor y sin capacidad alguna de reacción.

No sé si en la política española está ocurriendo otro tanto. Y si la ciudadanía ha podido estar expuesta a una masiva dosis de escopolamina que, al menos, haya producido un enorme nivel de amnesia. De lo contrario es difícil de entender, no solo lo ocurrido en las elecciones de junio, sino la resaca que vivimos en estos días pre-previsible (o no) investidura.

Los mensajes de buena parte de los medios de comunicación y de los portavoces de las organizaciones políticas van en una doble dirección, aunque se encuentren estrechamente unidos.

Terceras

En primer lugar, el masivo rechazo a unas terceras elecciones. La gente, afirman, se puede cansar de votar y castigar a los partidos, especialmente a los señalados como culpables del regreso a las urnas.

Cosa que, por cierto, no ocurrió en los comicios del 26J, donde perdieron escaños los dos únicos que, con mayor o menor acierto, al menos intentaron conformar Gobierno y arriesgarse a la sesión de investidura.

Personalmente, volver a votar no me causa trauma alguno. Constituye un mínimo esfuerzo desplazarme al colegio electoral. Me asustaría y preocuparía, en todo caso, que no me (nos) deje (n) votar, que volvamos a los tiempos de la larga dictadura franquista. Que regresen etapas de mordaza, silencio, terror y ausencia de libertades.

O, menos trágicamente, que repitamos un pésimo Ejecutivo que sacralice los recortes y la voladura poco controlada de lo público. Mejor intentar el cambio.

Minoría

En segundo lugar, se reproduce la facilidad con la que se señala que el PP debe gobernar por ser el que más escaños obtuvo. Algo muy relativo en una democracia parlamentaria no presidencialista, como la española, donde gobierna quien concite más apoyos en escaños. Y con la conformación actual del Congreso, ese PP con 137 escaños es solo una minoría mayoritaria de los 350 que integran la Cámara.

Son más, muchos más, los escaños (aunque fraccionados en distintos partidos) de los que rechazan la LOMCE, la reforma laboral o la Ley Mordaza. De los que apuestan por una reforma fiscal más justa y no comparten amnistías fiscales.

De los que consideran nauseabundo que un ministro intente fabricar pruebas para incriminar a sus rivales políticos. De los que creen que es imprescindible defender lo público –la Sanidad, la Educación o los Servicios Sociales- si queremos una sociedad con mayor equidad y con menos abismos sociales. De los que buscan actualizar y reformar la Constitución y un mejor encaje autonómico.

Otra cosa es que esa mayoría alternativa al más feroz de los conservadurismos tenga capacidad de ponerse de acuerdo. Con el lamentable precedente, además, de que, en mejores condiciones tampoco supo hacerlo tras los comicios del 20D.

Justificar, por otra parte, en su aumento de escaños la casi obligatoriedad de que gobierne por narices el partido votado por el 33% y su líder, el político más rechazado en todos los estudios sociológicos, es mucho justificar.

Hace falta mucha ‘burundanga política’, una verdadera amnesia colectiva, una desinhibición completa ante los problemas y el sufrimiento de mucha gente, una escasa voluntad transformadora, para olvidar el profundo desastre social causado estos años, el empobrecimiento y la marginación de tantos, los permanentes casos de corrupción, así como los retrocesos en servicios públicos y las pérdidas en materia de libertades. Conformando una sociedad más desigual e injusta.

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Canarias, por el suelo

 

Canarias, por el suelo. Encabezando las peores listas. Desempleo, bajos salarios y penosas pensiones, pobreza, crecientes desigualdades sociales, denuncias por violencia de género, retroceso de los sistemas sanitario y educativo, aplicación lamentable de la dependencia e irrelevantes servicios sociales.

Pero, además, Canarias, doblemente, por el suelo.

Me refiero a la pretendida ley estrella del Gobierno Clavijo. Una Ley mal nacida, en un laboratorio de juristas y ajena al análisis multidisciplinar y al no menos imprescindible debate social. Y que ha obtenido todos los beneplácitos del PP y también de las constructoras, abriendo en canal al socio de Coalición Canaria en el Ejecutivo, un PSOE que esboza tímidas protestas frente a las imposiciones, desplantes y desmanes de CC.

Más allá del palabrerío gubernamental sobre cambios del modelo económico, diversificación, etcétera, esta Ley demuestra fehacientemente que la apuesta, sin mayores disimulos, es el desarrollismo y el ladrillo. Olvídense del talento. Ahí está nuestro indigno lugar a la cola en inversión en I+D+i o el ignominioso trato dispensado al Instituto Tecnológico de Canarias (ITC).

Desarrollismo

Para impulsar este nuevo Tsunami desarrollista no se duda en renunciar a las competencias del Ejecutivo, eliminar el control de legalidad que hasta ahora ejerce la Comisión de Ordenación del Territorio y medio Ambiente de Canarias (COTMAC) y hasta a los propios informes de evaluación ambiental.

A ello se suma el debilitamiento de los cabildos y de la planificación insular. Y los añadidos riesgos al suelo rústico, incluyendo como usos propios los deportivos, de ocio, científicos, docentes y divulgativos; y como complementarios, los turísticos, artesanales y de restauración, culturales o educativos.

Y, por si fuera poco, indicando en su texto que, de forma excepcional, también se pueden permitir en suelo rústico los usos residenciales, industriales, de equipamientos y servicios, y “cualesquiera otros usos y actividades que completen, generando renta complementaria, la actividad realizada en esas explotaciones”. ¡Cógelo, Cuco!

El debate sobre la Ley del Suelo se produce justamente cuando CC se pregunta por su constante retroceso electoral de la última década y el permanente abandono de votantes elección tras elección: del 29,56% de las elecciones generales de 2000 al 7,99% del pasado 26 de junio. A lo que quieren aplicar la receta del cambio de caras y de algunos contenidos para acercarse a la gente, dicen, especialmente a los jóvenes.

Sensibilidad

Olvidan, voluntariamente o no, que una de las esencias de Canarias, al menos en este período democrático y autonómico, ha sido la creciente sensibilidad ciudadana sobre todo lo concerniente al territorio y el medio ambiente. Recuerden luchas como las de El Rincón, Veneguera, Vilaflor o contra la lanzadera en El Hierro y a favor de una moratoria turística en Lanzarote; o el enorme debate político y social de las directrices a principios de este siglo. Y, más recientemente, el rechazo mayoritario de la población de todas las islas a las prospecciones petrolíferas en aguas cercanas al Archipiélago.

Decía Montalbán/Carvalho, en referencia a Canarias, que un pueblo que no come su queso ni bebe su vino debe estar sufriendo una grave crisis de identidad. Con permiso de ambos, escritor y detective, añado que resulta poco o nada creíble un nacionalismo que no sitúe en primer plano la protección de su territorio y de su medio ambiente; y que persista en una visión inmediatista que no resuelve el presente y, encima, condena gravemente el futuro.

Canarias, triplemente, por el suelo.

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Taburiente, en una de las interpretaciones más hermosas, en un extraordinario canto de amor a la Naturaleza.

 

https://www.youtube.com/watch?v=iZOMmzuj2JU

Tiempo de rebajas poli(é)ticas

 

Comenzaron las rebajas de julio. También en la política, contagiada en ocasiones del más vulgar consumismo. Con notables descuentos ideológicos. Y hasta saldos en los valores democráticos y en las propuestas morales de algunos de los líderes.

En el PP, y tras ser ratificados en junio como comercio de mayor venta –pese a los desfalcos y malas prácticas de todo tipo en que se ha visto inmerso; estos días volvían a las andadas en Palma-, proponen hoy ofertas en las que incluyen auténticas liquidaciones en las pensiones y un futuro de más recortes y reducciones en derechos, para lo que esperan abrir nuevas franquicias con la ayuda de Ciudadanos, PNV y Coalición Canaria.

En el PSOE, su líder parece favorable al no a la investidura de Rajoy. Mientras, Fernández Vara o Josep Borrell plantean rebajas éticas en porcentajes muy elevados cuando indican que los suyos podrían desbloquear la situación mediante la huida al baño en el momento de la votación de investidura, como apunta el presidente extremeño, o mediante la aparición de oportunas enfermedades, como señala en un artículo el ex ministro.

Estancamiento

Podemos piensa ya en su ampliación de capital en 2020 y tras su estancamiento en ventas parece rendido ante el dominio empresarial del PP. Sin que haya ningún indicio de que se produzca un solo gesto dirigido a acumular fuerzas con otros para evitar otros cuatro años de altos precios y baja calidad de los productos. Los objetivos estratégicos, alcanzar el poder, parecen estar muy por encima de las necesidades concretas de la gente.

Ciudadanos, por su parte, ofrece diferentes precios según la hora y el día en que se efectúa la compra. Desmemoriados, a veces, sobre su rechazo rotundo a Rajoy de ayer, y en otras ocasiones dispuestos a impedir su continuidad en La Moncloa. Tras la electoral OPA hostil del 26J parecen muy angustiados y dispuestos a vender acciones; nacionalistas abstenerse.

Nos encontramos en plena época de rebajas. En los grandes almacenes y en los comercios más pequeños. Con descuentos del 30, el 40 o hasta del 50%. Con gangas capaces de lograr que nos rasquemos los bolsillos y de activar nuestros instintos más consumistas.

Nos encontramos en plena época de rebajas. Y en la política muchos parecen renunciar a las oportunidades de modificar lo sucedido en los últimos años (ataque a los servicios públicos, reforma laboral, disminución de las libertades públicas, centralismo, perversa utilización de las instituciones, escándalos económicos, financiación irregular…) y prefieren regresar a sus cuarteles de invierno en espera de mejores tiempos.

Como si fuera poli(é)tico dejar pasar el tiempo, postergar la adopción de medidas que, al menos, mitiguen el sufrimiento de tanta gente.

Eso, lo siento, no se los compro.

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¿Fraude electoral o autoengaño?

La campaña que se viene desarrollando en las redes, apoyada, por cierto, por algunas cuentas y personas que se identifican con Podemos, y que denuncia un grave fraude en las elecciones del pasado domingo resulta, francamente, penosa.

No solo demuestra un profundo desconocimiento del funcionamiento del sistema electoral, del procedimiento de contabilización de los votos, del papel –lamentablemente mínimo en la práctica- del censo en el exterior, asunto este último que exige una urgente corrección. Y del propio control de los interventores, decenas de miles de la propia fuerza morada, que también debieron ser abducidos por las fuerzas del mal.

Confirma, además, la facilidad para autoengañarse y la triste existencia de mundos cerrados, claustrofóbicos, en la vida cotidiana y, sobre todo, en las redes sociales. “Si todos mis seguidores y la gente que sigo votaron a x, cómo es posible que no ganáramos por goleada”, se plantean.

Y así, sin rigor alguno, se inventan el presunto robo de un millón de papeletas. Y lo proclaman, alegremente, y hasta recogen firmas o piden la intervención de observadores internacionales.

Encuestas

Además, curiosamente, se agarran a las encuestas, que confirmaban el sorpasso, como otra irrefutable prueba de las manipulaciones que han impedido el camino a La Moncloa o, al menos, a la demolición de Ferraz, que algo es algo. Las mismas encuestas que hace apenas una semanas consideraban manipuladas, puestas al servicio del enemigo, de ninguna fiabilidad.

Esta práctica de dejar caer la sospecha de un masivo tongo electoral ya la había puesto en marcha en su momento el PP de Aznar, también cuando las encuestas, que les favorecían, no coincidieron con lo que los ciudadanos y las ciudadanas decidieron en las urnas. No es, precisamente, una muestra de buenos estilos democráticos.

Cuando uno tropieza lo más fácil es echarle la culpa a la piedra que obstaculizó nuestro camino. Pero resulta mucho más útil revisar si nuestras gafas están bien graduadas. Sobre todo para evitar futuros talegazos de mayor enjundia.

Aquellas viejas máximas de la crítica y la autocrítica pueden hoy ser convenientemente recuperadas, aunque no sé si son transversales o proceden del marxismo más puro.

Persistir en despejar el balón y buscar culpables fuera (igual que insultar a las personas mayores por su voto o considerar que los únicos decentes son los propios, actitudes que también hemos visto en estos días) es de escasa utilidad; y absolutamente injusto e incorrecto. Conduce a la melancolía y a la irracionalidad. Y establece la ruta perfecta para estamparse con el muro que aparecerá tras la próxima curva.

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Nota del autor: El 30 de junio en Plaza Podemos acaban de colgar el texto que reproduzco a continuación. Me alegra que contribuyan a disipar dudas y dejar las cosas claras.

“Buenas Plaza,

Hay que decir que las elecciones han sido limpias y legales. No hay ninguna sombra de dudas respecto al recuento. La diferencia entre el censo del 20D y el actual se corresponde al voto exterior, que no está contabilizado en los resultados del 26J. Podéis leer másaquí

En el proceso electoral, los encargados de velar por la limpieza de los recuentos son nuestros apoderados e interventores, que están presentes cuando se cuentan las papeletas de las mesas y cuanto estas son sumadas y enviadas al ministerio del interior. Posteriormente comprueban que esos datos por municipios han sido subidos correctamente al computo global.

Así que no, no tenemos sombra de duda sobre la limpieza de estas elecciones, que salvo algún hecho aislado, las elecciones han transcurrido con absoluta normalidad.

No es el momento de alimentar fantasmas, es el momento de pararse a reflexionar por qué más de un millón de personas que nos votaron el 20D ayer se abstuvieron. Fijaros que se abstuvieron, esas personas están ahí esperando que les convenzamos con nuestras propuestas y nuestras actitudes. Empecemos!

El trabajo empieza ahora pero seguro que Podemos!”

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Podemos, nos vemos en Ikea

 

El PP ganó ampliamente en las islas, mejorando los resultados de cuando el comandante Soria y su tripulación dirigían los destinos de la nave conservadora. Mejorando sustancialmente sus votos de la navideña convocatoria electoral y ganando un diputado por Santa Cruz de Tenerife.

PSOE-NC queda con un sabor agridulce. Mejoran en Las Palmas, en votos y en porcentaje, obteniendo dos diputados, como en diciembre, a lo que se suma una nueva senadora. En Santa Cruz de Tenerife pierde un escaño, pasando de dos a uno. No parece que fuera un acierto de los socialistas abrir una crisis en La Laguna en las vísperas del proceso electoral; aunque en ese municipio, curiosamente, crecen en unas 1.000 papeletas.

Ciudadanos mantiene sus dos actas de diciembre, una por cada provincia. Y Coalición Canaria, tal y como planteé en mi análisis electoral en canariasahora, conserva su acta por las islas occidentales y continúa desvaneciéndose en las orientales.

Marketing

Podemos hizo, sin duda, la campaña más imaginativa. Culminada con la publicación del tradicional programa electoral en un atractivo catálogo de Ikea. Algo que ha criticado uno de sus fundadores, hoy en un lugar secundario, Juan Carlos Monedero, que ha afirmado que “ha primado el marketing a los contenidos”.

Lo cierto es que la convergencia entre Podemos y la izquierda Unida de Garzón ha resultado un fiasco: no hubo sorpasso y Unidos Podemos logró casi 1,3 millones de votos menos que los que conjuntamente lograron Podemos e IU por separado en diciembre.

En las islas sucedió algo similar. Todos los sondeos le auguraban el tercer escaño por Las Palmas y el segundo por Santa Cruz de Tenerife. Al final se quedan con los tres que tenían en el conjunto del Archipiélago (dos en las orientales y uno en las occidentales), con menos votos, y pierden los dos senadores del 20D en Gran Canaria y en Lanzarote.

En Las Palmas donde Podemos venía obteniendo excelentes resultados desde las europeas de 2014, ratificados en las autonómicas de mayo de 2015 y en las generales del 20D, el resultado es catastrófico. La coalición (encabezada esta vez por Meri Pita y no por Victoria Rosell) pierde el 20,46% de los apoyos logrados por separado en diciembre; es decir, uno de cada cinco votantes de entonces, unos 39.000, decidieron otra papeleta o la abstención, algo que habrá que analizar en los postelectorales. Con una caída de algo más del 6%, la más alta del Estado.

Especial atención merece el caso de Las Palmas de Gran Canaria, donde cogobiernan en su ayuntamiento con PSOE y NC. Mientras estos últimos mejoran ligeramente sus votos en la capital grancanaria, Podemos retrocede en más de 16.000 sufragios. Y en el conjunto de la isla redonda son 33.000 las papeletas que vuelan de la formación rojimorada.

Senado

En el Senado en Gran Canaria se produce, además, un hecho singular. La diferencia de votos entre los dos candidatos de cada uno de los partidos es mínima. En el caso del PSOE-NC no llega a las 1.200 papeletas (una diferencia de 0,29 puntos); entre los del PP se eleva a un 1,13, pero estamos hablando de en torno a 140.000 sufragios. Y en Podemos, sobre los 80.000, casi la mitad, la diferencia es de 1,37 puntos y 5.511 en contra del candidato más conocido, Pepe el Uru, miembro del sector crítico de la organización.

La sensación que queda, tras estos seis meses de provisionalidad, es que los de Iglesias han cometido importantes errores estratégicos, duramente castigados por su electorado. Los shows en el Congreso de los Diputados, la esperpéntica rueda de prensa haciéndole el Gobierno a Sánchez, vicepresidencia y ministerios incluidos, los asaltos a la socialdemocracia, y la propia soberbia de su candidato parecen haber causado muy negativas consecuencias.

La huida de los contenidos, la desideologización y la falta de concreción programática no han servido para obtener el deseado sorpasso. Ahora es la derecha quien tiene todos los argumentos y los números para gobernar y la responsabilidad de Iglesias y los suyos debiera llevar a un ejercicio autocrítico profundo que, desde luego, no apareció ni por asomo en la noche electoral.

Mientras tanto, como en el viejo anuncio, nos vemos en Ikea. La “república independiente” parece hoy, por una multiplicidad de errores, un objetivo más alejado que ayer. Confundir lo que circula por la redes sociales con la realidad lleva al desconcierto de muchos al ver el resultado de las urnas. Y, por cierto, el uso electoral del espectro de Anguita no resultó, en modo alguno, un buen negocio.

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¿Por qué?

¿Por qué va a ganar las elecciones el partido con más casos de corrupción por centímetro cuadrado?

¿Por qué repetirá en el primer lugar del electoral pódium la organización que tanto ha contribuido con sus políticas de austeridad a extender aún más la pobreza y la desigualdad?

¿Por qué crecen tanto en apoyos los que, a la manera grouchiana, tanto cambian sus principios?

¿Por qué se premia ser ayer anticapitalista, hoy transversal y mañana, sin el menor rubor, sin explicación alguna, abrazar la tan denostada socialdemocracia?

¿Por qué consiguió abrirse hueco tan fácilmente una formación que ni es chicha ni limoná, presunta versión amable de la derecha española tan ultramontana y casposa?

¿Por qué se tolera su demagogia simplona, su hipócrita solidaridad internacional, su banalidad crónica?

¿Por qué retrocede el partido que genera más simpatías, el ubicado en el espacio de centro izquierda en que se sitúan una parte muy significativa de los ciudadanos y ciudadanas?

¿Por qué una nomenklatura acomodada pretende ahogar sus raíces socialdemócratas y está empeñada en parecerse cada vez más a los conservadores?

¿Por qué, según reiteran los distintos sondeos, tienen grandes posibilidades de ser primero y segundo los partidos que lideran los dirigentes más rechazados y peor valorados?

¿Por qué se incluyen en los programas propuestas que se sabe que son imposibles de cumplir?

¿Cabe y vale todo para encandilar a los posibles votantes?

¿Por qué, pese a todo lo ocurrido en la legislatura rajoyana y en la fracasada que nació de las elecciones del pasado diciembre, todavía hay un 32% que no sabe a quién va a votar el 26J?

Leo en un titular de un periódico que “la mayoría de los humanos no puede ver las estrellas”. Por los efectos de la contaminación lumínica de este planeta cada vez más averiado.

También en lo político debe suceder algo parecido.

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