Crecen la economía, el turismo… y el paro

Crecimiento turístico récord (6,36 millones de turistas extranjeros en la primera mitad del año). Segunda comunidad con mayor crecimiento económico en el primer semestre del año (1,1%). Y, paradójicamente, más de 11.900 empleos destruidos en la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2016. Con apenas una semana de diferencia se publicaban en los medios de comunicación tres noticias económicas sobre Canarias que, como pueden comprobar, contrastan vivamente.

Resulta muy difícil de entender que el desempleo aumente pese a que la economía crece y, mes tras mes, se batan todos los récords de llegadas de visitantes.

En efecto, el turismo va que se sale. Ayudado, lo sabemos, por la crisis política y de seguridad que se vive en el Mediterráneo desde las primaveras árabes (especialmente en Egipto y Túnez); y agudizada por los dos golpes de Estado consecutivos en Turquía, el de una parte del Ejército y el más definitivo, triunfante y contundente de Erdogan.

Los 6,36 millones hasta el mes de junio superan ampliamente (en un 12%) los 5,64 de 2015, que también fue un año espectacular en número de visitantes al Archipiélago. En el Estado, solo Cataluña, con 7,66 millones de turistas, superó las cifras canarias, según los datos ofrecidos por la encuesta de Movimientos Turísticos en Frontera (Frontur) que ha publicado hace unos días el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La misma fuente confirma que Canarias logró en junio su mejor resultado histórico, con 936.497 visitantes extranjeros. Es decir, casi un 18% más que el pasado año y una subida de 148.618 respecto al espléndido junio de 2015.

En los datos de la Encuesta de Gasto Turístico correspondiente al mes de junio, elaborada por el INE y dada conocer hoy viernes 5 de agosto, Canarias se lleva 997 millones de los 7.871 del Estado español. Es la segunda Comunidad con más gasto por turista (1.064 euros de gasto medio por persona), solo superada por Madrid.

EPA

Curiosamente, la EPA del segundo trimestre tira un jarro de agua fría a tanto éxito turístico y, sobre todo, a sus efectos sobre el empleo y el bienestar de los hombres y mujeres de esta tierra.

En efecto, el número de parados aumentó en el segundo trimestre del año en 15.600 personas. Por el crecimiento de la población activa en 3.700, pero también, y sobre todo, por la destrucción de 11.900 empleos. Nuestra tasa de paro es del 27,3%, siete puntos más que la media española (20%), y se contabilizan más de 300.000 personas desempleadas.

Y, por último, con respecto al crecimiento económico, Canarias encabeza el ranking del primer semestre del año junto a Baleares, ambas con el 1,1%. Y, en relación a la tasa interanual, nuevamente Canarias es la segunda (3,8%), por detrás de Baleares (4,4%).

Demonizar

Recordando estos datos no pretendo demonizar al turismo. Es el sector esencial de nuestra economía y lo seguirá siendo en el futuro. Pero pensar que va a ser el que solucionará definitivamente nuestros muchos problemas es una quimera. Y entender que, junto a la construcción, es lo único que merece la pena apoyar, como hace el Gobierno canario, es una posición tan cortoplacista como suicida.

Por varias razones, entre ellas el hecho de que el sector servicios presenta los trabajos con salarios más bajos, lo que parcialmente explica porque estamos a la cola en sueldos en el conjunto estatal; y, consecuentemente, las más bajas prestaciones sociales y las más bajas pensiones. A lo que se añaden situaciones de auténtica explotación laboral, como las denunciadas por las camareras de piso.

Y, además, estos años de crecimiento exponencial del sector, confirman que el turismo tiene limitaciones para absorber el desempleo existente.

Los que hablan de llegar a 20 millones de turistas extranjeros, frente a los 14 que pueden venir este año a las Islas, debieran pensarlo. Añadir cinco o seis millones de turistas reduce solo muy parcialmente el paro, insiste en el monocultivo y aumenta la dependencia y, asimismo, está supeditado a coyunturas externas que pueden cambiar.

Degradar

Y, además, originará problemas añadidos –consumo de electricidad y agua, generación de residuos, mayores niveles de tráfico…- de difícil solución, generando más contaminación y daño al territorio y al medio natural. Degradando el producto y, por tanto, generando las bases de su progresiva destrucción.

Debemos cualificar la oferta y fidelizar a los clientes, mejorando además en propuestas y actividades complementarias.

Hacer que el turismo tire más de otros sectores, como el primario.

Y diversificar nuestra economía.

Para evitar que, más temprano que tarde, en la próxima crisis o cuando se recuperen algunos de los destinos competidores, tengamos que elegir entre la emigración o alimentarnos de un exclusivo menú de cemento y ladrillos.

 

—–Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Todo mi ánimo para Luis Eduardo Aute en estos momentos difíciles por sus problemas de salud.

‘De alguna manera’

‘Burundanga’ política

Nos advierten distintos medios de comunicación sobre los graves riesgos de una sustancia, popularmente conocida como burundanga (escopolamina, alcaloide tropánico presente en distintas plantas), que anula la voluntad y produce desinhibición y amnesia. Y que el uso de esta droga, suministrada por delincuentes a sus víctimas oculta en bebidas o con otros métodos, está detrás de numerosos robos y violaciones.

Por la forzada ingesta o inhalación de este peligroso producto químico se anula la voluntad de una persona para cometer todo tipo de tropelías, al quedar esta a merced de su agresor y sin capacidad alguna de reacción.

No sé si en la política española está ocurriendo otro tanto. Y si la ciudadanía ha podido estar expuesta a una masiva dosis de escopolamina que, al menos, haya producido un enorme nivel de amnesia. De lo contrario es difícil de entender, no solo lo ocurrido en las elecciones de junio, sino la resaca que vivimos en estos días pre-previsible (o no) investidura.

Los mensajes de buena parte de los medios de comunicación y de los portavoces de las organizaciones políticas van en una doble dirección, aunque se encuentren estrechamente unidos.

Terceras

En primer lugar, el masivo rechazo a unas terceras elecciones. La gente, afirman, se puede cansar de votar y castigar a los partidos, especialmente a los señalados como culpables del regreso a las urnas.

Cosa que, por cierto, no ocurrió en los comicios del 26J, donde perdieron escaños los dos únicos que, con mayor o menor acierto, al menos intentaron conformar Gobierno y arriesgarse a la sesión de investidura.

Personalmente, volver a votar no me causa trauma alguno. Constituye un mínimo esfuerzo desplazarme al colegio electoral. Me asustaría y preocuparía, en todo caso, que no me (nos) deje (n) votar, que volvamos a los tiempos de la larga dictadura franquista. Que regresen etapas de mordaza, silencio, terror y ausencia de libertades.

O, menos trágicamente, que repitamos un pésimo Ejecutivo que sacralice los recortes y la voladura poco controlada de lo público. Mejor intentar el cambio.

Minoría

En segundo lugar, se reproduce la facilidad con la que se señala que el PP debe gobernar por ser el que más escaños obtuvo. Algo muy relativo en una democracia parlamentaria no presidencialista, como la española, donde gobierna quien concite más apoyos en escaños. Y con la conformación actual del Congreso, ese PP con 137 escaños es solo una minoría mayoritaria de los 350 que integran la Cámara.

Son más, muchos más, los escaños (aunque fraccionados en distintos partidos) de los que rechazan la LOMCE, la reforma laboral o la Ley Mordaza. De los que apuestan por una reforma fiscal más justa y no comparten amnistías fiscales.

De los que consideran nauseabundo que un ministro intente fabricar pruebas para incriminar a sus rivales políticos. De los que creen que es imprescindible defender lo público –la Sanidad, la Educación o los Servicios Sociales- si queremos una sociedad con mayor equidad y con menos abismos sociales. De los que buscan actualizar y reformar la Constitución y un mejor encaje autonómico.

Otra cosa es que esa mayoría alternativa al más feroz de los conservadurismos tenga capacidad de ponerse de acuerdo. Con el lamentable precedente, además, de que, en mejores condiciones tampoco supo hacerlo tras los comicios del 20D.

Justificar, por otra parte, en su aumento de escaños la casi obligatoriedad de que gobierne por narices el partido votado por el 33% y su líder, el político más rechazado en todos los estudios sociológicos, es mucho justificar.

Hace falta mucha ‘burundanga política’, una verdadera amnesia colectiva, una desinhibición completa ante los problemas y el sufrimiento de mucha gente, una escasa voluntad transformadora, para olvidar el profundo desastre social causado estos años, el empobrecimiento y la marginación de tantos, los permanentes casos de corrupción, así como los retrocesos en servicios públicos y las pérdidas en materia de libertades. Conformando una sociedad más desigual e injusta.

——-Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

 

 

Canarias, por el suelo

 

Canarias, por el suelo. Encabezando las peores listas. Desempleo, bajos salarios y penosas pensiones, pobreza, crecientes desigualdades sociales, denuncias por violencia de género, retroceso de los sistemas sanitario y educativo, aplicación lamentable de la dependencia e irrelevantes servicios sociales.

Pero, además, Canarias, doblemente, por el suelo.

Me refiero a la pretendida ley estrella del Gobierno Clavijo. Una Ley mal nacida, en un laboratorio de juristas y ajena al análisis multidisciplinar y al no menos imprescindible debate social. Y que ha obtenido todos los beneplácitos del PP y también de las constructoras, abriendo en canal al socio de Coalición Canaria en el Ejecutivo, un PSOE que esboza tímidas protestas frente a las imposiciones, desplantes y desmanes de CC.

Más allá del palabrerío gubernamental sobre cambios del modelo económico, diversificación, etcétera, esta Ley demuestra fehacientemente que la apuesta, sin mayores disimulos, es el desarrollismo y el ladrillo. Olvídense del talento. Ahí está nuestro indigno lugar a la cola en inversión en I+D+i o el ignominioso trato dispensado al Instituto Tecnológico de Canarias (ITC).

Desarrollismo

Para impulsar este nuevo Tsunami desarrollista no se duda en renunciar a las competencias del Ejecutivo, eliminar el control de legalidad que hasta ahora ejerce la Comisión de Ordenación del Territorio y medio Ambiente de Canarias (COTMAC) y hasta a los propios informes de evaluación ambiental.

A ello se suma el debilitamiento de los cabildos y de la planificación insular. Y los añadidos riesgos al suelo rústico, incluyendo como usos propios los deportivos, de ocio, científicos, docentes y divulgativos; y como complementarios, los turísticos, artesanales y de restauración, culturales o educativos.

Y, por si fuera poco, indicando en su texto que, de forma excepcional, también se pueden permitir en suelo rústico los usos residenciales, industriales, de equipamientos y servicios, y “cualesquiera otros usos y actividades que completen, generando renta complementaria, la actividad realizada en esas explotaciones”. ¡Cógelo, Cuco!

El debate sobre la Ley del Suelo se produce justamente cuando CC se pregunta por su constante retroceso electoral de la última década y el permanente abandono de votantes elección tras elección: del 29,56% de las elecciones generales de 2000 al 7,99% del pasado 26 de junio. A lo que quieren aplicar la receta del cambio de caras y de algunos contenidos para acercarse a la gente, dicen, especialmente a los jóvenes.

Sensibilidad

Olvidan, voluntariamente o no, que una de las esencias de Canarias, al menos en este período democrático y autonómico, ha sido la creciente sensibilidad ciudadana sobre todo lo concerniente al territorio y el medio ambiente. Recuerden luchas como las de El Rincón, Veneguera, Vilaflor o contra la lanzadera en El Hierro y a favor de una moratoria turística en Lanzarote; o el enorme debate político y social de las directrices a principios de este siglo. Y, más recientemente, el rechazo mayoritario de la población de todas las islas a las prospecciones petrolíferas en aguas cercanas al Archipiélago.

Decía Montalbán/Carvalho, en referencia a Canarias, que un pueblo que no come su queso ni bebe su vino debe estar sufriendo una grave crisis de identidad. Con permiso de ambos, escritor y detective, añado que resulta poco o nada creíble un nacionalismo que no sitúe en primer plano la protección de su territorio y de su medio ambiente; y que persista en una visión inmediatista que no resuelve el presente y, encima, condena gravemente el futuro.

Canarias, triplemente, por el suelo.

———-Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

 

Taburiente, en una de las interpretaciones más hermosas, en un extraordinario canto de amor a la Naturaleza.

 

https://www.youtube.com/watch?v=iZOMmzuj2JU

Tiempo de rebajas poli(é)ticas

 

Comenzaron las rebajas de julio. También en la política, contagiada en ocasiones del más vulgar consumismo. Con notables descuentos ideológicos. Y hasta saldos en los valores democráticos y en las propuestas morales de algunos de los líderes.

En el PP, y tras ser ratificados en junio como comercio de mayor venta –pese a los desfalcos y malas prácticas de todo tipo en que se ha visto inmerso; estos días volvían a las andadas en Palma-, proponen hoy ofertas en las que incluyen auténticas liquidaciones en las pensiones y un futuro de más recortes y reducciones en derechos, para lo que esperan abrir nuevas franquicias con la ayuda de Ciudadanos, PNV y Coalición Canaria.

En el PSOE, su líder parece favorable al no a la investidura de Rajoy. Mientras, Fernández Vara o Josep Borrell plantean rebajas éticas en porcentajes muy elevados cuando indican que los suyos podrían desbloquear la situación mediante la huida al baño en el momento de la votación de investidura, como apunta el presidente extremeño, o mediante la aparición de oportunas enfermedades, como señala en un artículo el ex ministro.

Estancamiento

Podemos piensa ya en su ampliación de capital en 2020 y tras su estancamiento en ventas parece rendido ante el dominio empresarial del PP. Sin que haya ningún indicio de que se produzca un solo gesto dirigido a acumular fuerzas con otros para evitar otros cuatro años de altos precios y baja calidad de los productos. Los objetivos estratégicos, alcanzar el poder, parecen estar muy por encima de las necesidades concretas de la gente.

Ciudadanos, por su parte, ofrece diferentes precios según la hora y el día en que se efectúa la compra. Desmemoriados, a veces, sobre su rechazo rotundo a Rajoy de ayer, y en otras ocasiones dispuestos a impedir su continuidad en La Moncloa. Tras la electoral OPA hostil del 26J parecen muy angustiados y dispuestos a vender acciones; nacionalistas abstenerse.

Nos encontramos en plena época de rebajas. En los grandes almacenes y en los comercios más pequeños. Con descuentos del 30, el 40 o hasta del 50%. Con gangas capaces de lograr que nos rasquemos los bolsillos y de activar nuestros instintos más consumistas.

Nos encontramos en plena época de rebajas. Y en la política muchos parecen renunciar a las oportunidades de modificar lo sucedido en los últimos años (ataque a los servicios públicos, reforma laboral, disminución de las libertades públicas, centralismo, perversa utilización de las instituciones, escándalos económicos, financiación irregular…) y prefieren regresar a sus cuarteles de invierno en espera de mejores tiempos.

Como si fuera poli(é)tico dejar pasar el tiempo, postergar la adopción de medidas que, al menos, mitiguen el sufrimiento de tanta gente.

Eso, lo siento, no se los compro.

—–Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

 

¿Fraude electoral o autoengaño?

La campaña que se viene desarrollando en las redes, apoyada, por cierto, por algunas cuentas y personas que se identifican con Podemos, y que denuncia un grave fraude en las elecciones del pasado domingo resulta, francamente, penosa.

No solo demuestra un profundo desconocimiento del funcionamiento del sistema electoral, del procedimiento de contabilización de los votos, del papel –lamentablemente mínimo en la práctica- del censo en el exterior, asunto este último que exige una urgente corrección. Y del propio control de los interventores, decenas de miles de la propia fuerza morada, que también debieron ser abducidos por las fuerzas del mal.

Confirma, además, la facilidad para autoengañarse y la triste existencia de mundos cerrados, claustrofóbicos, en la vida cotidiana y, sobre todo, en las redes sociales. “Si todos mis seguidores y la gente que sigo votaron a x, cómo es posible que no ganáramos por goleada”, se plantean.

Y así, sin rigor alguno, se inventan el presunto robo de un millón de papeletas. Y lo proclaman, alegremente, y hasta recogen firmas o piden la intervención de observadores internacionales.

Encuestas

Además, curiosamente, se agarran a las encuestas, que confirmaban el sorpasso, como otra irrefutable prueba de las manipulaciones que han impedido el camino a La Moncloa o, al menos, a la demolición de Ferraz, que algo es algo. Las mismas encuestas que hace apenas una semanas consideraban manipuladas, puestas al servicio del enemigo, de ninguna fiabilidad.

Esta práctica de dejar caer la sospecha de un masivo tongo electoral ya la había puesto en marcha en su momento el PP de Aznar, también cuando las encuestas, que les favorecían, no coincidieron con lo que los ciudadanos y las ciudadanas decidieron en las urnas. No es, precisamente, una muestra de buenos estilos democráticos.

Cuando uno tropieza lo más fácil es echarle la culpa a la piedra que obstaculizó nuestro camino. Pero resulta mucho más útil revisar si nuestras gafas están bien graduadas. Sobre todo para evitar futuros talegazos de mayor enjundia.

Aquellas viejas máximas de la crítica y la autocrítica pueden hoy ser convenientemente recuperadas, aunque no sé si son transversales o proceden del marxismo más puro.

Persistir en despejar el balón y buscar culpables fuera (igual que insultar a las personas mayores por su voto o considerar que los únicos decentes son los propios, actitudes que también hemos visto en estos días) es de escasa utilidad; y absolutamente injusto e incorrecto. Conduce a la melancolía y a la irracionalidad. Y establece la ruta perfecta para estamparse con el muro que aparecerá tras la próxima curva.

—-


Nota del autor: El 30 de junio en Plaza Podemos acaban de colgar el texto que reproduzco a continuación. Me alegra que contribuyan a disipar dudas y dejar las cosas claras.

“Buenas Plaza,

Hay que decir que las elecciones han sido limpias y legales. No hay ninguna sombra de dudas respecto al recuento. La diferencia entre el censo del 20D y el actual se corresponde al voto exterior, que no está contabilizado en los resultados del 26J. Podéis leer másaquí

En el proceso electoral, los encargados de velar por la limpieza de los recuentos son nuestros apoderados e interventores, que están presentes cuando se cuentan las papeletas de las mesas y cuanto estas son sumadas y enviadas al ministerio del interior. Posteriormente comprueban que esos datos por municipios han sido subidos correctamente al computo global.

Así que no, no tenemos sombra de duda sobre la limpieza de estas elecciones, que salvo algún hecho aislado, las elecciones han transcurrido con absoluta normalidad.

No es el momento de alimentar fantasmas, es el momento de pararse a reflexionar por qué más de un millón de personas que nos votaron el 20D ayer se abstuvieron. Fijaros que se abstuvieron, esas personas están ahí esperando que les convenzamos con nuestras propuestas y nuestras actitudes. Empecemos!

El trabajo empieza ahora pero seguro que Podemos!”

——-Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Podemos, nos vemos en Ikea

 

El PP ganó ampliamente en las islas, mejorando los resultados de cuando el comandante Soria y su tripulación dirigían los destinos de la nave conservadora. Mejorando sustancialmente sus votos de la navideña convocatoria electoral y ganando un diputado por Santa Cruz de Tenerife.

PSOE-NC queda con un sabor agridulce. Mejoran en Las Palmas, en votos y en porcentaje, obteniendo dos diputados, como en diciembre, a lo que se suma una nueva senadora. En Santa Cruz de Tenerife pierde un escaño, pasando de dos a uno. No parece que fuera un acierto de los socialistas abrir una crisis en La Laguna en las vísperas del proceso electoral; aunque en ese municipio, curiosamente, crecen en unas 1.000 papeletas.

Ciudadanos mantiene sus dos actas de diciembre, una por cada provincia. Y Coalición Canaria, tal y como planteé en mi análisis electoral en canariasahora, conserva su acta por las islas occidentales y continúa desvaneciéndose en las orientales.

Marketing

Podemos hizo, sin duda, la campaña más imaginativa. Culminada con la publicación del tradicional programa electoral en un atractivo catálogo de Ikea. Algo que ha criticado uno de sus fundadores, hoy en un lugar secundario, Juan Carlos Monedero, que ha afirmado que “ha primado el marketing a los contenidos”.

Lo cierto es que la convergencia entre Podemos y la izquierda Unida de Garzón ha resultado un fiasco: no hubo sorpasso y Unidos Podemos logró casi 1,3 millones de votos menos que los que conjuntamente lograron Podemos e IU por separado en diciembre.

En las islas sucedió algo similar. Todos los sondeos le auguraban el tercer escaño por Las Palmas y el segundo por Santa Cruz de Tenerife. Al final se quedan con los tres que tenían en el conjunto del Archipiélago (dos en las orientales y uno en las occidentales), con menos votos, y pierden los dos senadores del 20D en Gran Canaria y en Lanzarote.

En Las Palmas donde Podemos venía obteniendo excelentes resultados desde las europeas de 2014, ratificados en las autonómicas de mayo de 2015 y en las generales del 20D, el resultado es catastrófico. La coalición (encabezada esta vez por Meri Pita y no por Victoria Rosell) pierde el 20,46% de los apoyos logrados por separado en diciembre; es decir, uno de cada cinco votantes de entonces, unos 39.000, decidieron otra papeleta o la abstención, algo que habrá que analizar en los postelectorales. Con una caída de algo más del 6%, la más alta del Estado.

Especial atención merece el caso de Las Palmas de Gran Canaria, donde cogobiernan en su ayuntamiento con PSOE y NC. Mientras estos últimos mejoran ligeramente sus votos en la capital grancanaria, Podemos retrocede en más de 16.000 sufragios. Y en el conjunto de la isla redonda son 33.000 las papeletas que vuelan de la formación rojimorada.

Senado

En el Senado en Gran Canaria se produce, además, un hecho singular. La diferencia de votos entre los dos candidatos de cada uno de los partidos es mínima. En el caso del PSOE-NC no llega a las 1.200 papeletas (una diferencia de 0,29 puntos); entre los del PP se eleva a un 1,13, pero estamos hablando de en torno a 140.000 sufragios. Y en Podemos, sobre los 80.000, casi la mitad, la diferencia es de 1,37 puntos y 5.511 en contra del candidato más conocido, Pepe el Uru, miembro del sector crítico de la organización.

La sensación que queda, tras estos seis meses de provisionalidad, es que los de Iglesias han cometido importantes errores estratégicos, duramente castigados por su electorado. Los shows en el Congreso de los Diputados, la esperpéntica rueda de prensa haciéndole el Gobierno a Sánchez, vicepresidencia y ministerios incluidos, los asaltos a la socialdemocracia, y la propia soberbia de su candidato parecen haber causado muy negativas consecuencias.

La huida de los contenidos, la desideologización y la falta de concreción programática no han servido para obtener el deseado sorpasso. Ahora es la derecha quien tiene todos los argumentos y los números para gobernar y la responsabilidad de Iglesias y los suyos debiera llevar a un ejercicio autocrítico profundo que, desde luego, no apareció ni por asomo en la noche electoral.

Mientras tanto, como en el viejo anuncio, nos vemos en Ikea. La “república independiente” parece hoy, por una multiplicidad de errores, un objetivo más alejado que ayer. Confundir lo que circula por la redes sociales con la realidad lleva al desconcierto de muchos al ver el resultado de las urnas. Y, por cierto, el uso electoral del espectro de Anguita no resultó, en modo alguno, un buen negocio.

—Puede seguirme en Twitter: @EnriqueBeth

¿Por qué?

¿Por qué va a ganar las elecciones el partido con más casos de corrupción por centímetro cuadrado?

¿Por qué repetirá en el primer lugar del electoral pódium la organización que tanto ha contribuido con sus políticas de austeridad a extender aún más la pobreza y la desigualdad?

¿Por qué crecen tanto en apoyos los que, a la manera grouchiana, tanto cambian sus principios?

¿Por qué se premia ser ayer anticapitalista, hoy transversal y mañana, sin el menor rubor, sin explicación alguna, abrazar la tan denostada socialdemocracia?

¿Por qué consiguió abrirse hueco tan fácilmente una formación que ni es chicha ni limoná, presunta versión amable de la derecha española tan ultramontana y casposa?

¿Por qué se tolera su demagogia simplona, su hipócrita solidaridad internacional, su banalidad crónica?

¿Por qué retrocede el partido que genera más simpatías, el ubicado en el espacio de centro izquierda en que se sitúan una parte muy significativa de los ciudadanos y ciudadanas?

¿Por qué una nomenklatura acomodada pretende ahogar sus raíces socialdemócratas y está empeñada en parecerse cada vez más a los conservadores?

¿Por qué, según reiteran los distintos sondeos, tienen grandes posibilidades de ser primero y segundo los partidos que lideran los dirigentes más rechazados y peor valorados?

¿Por qué se incluyen en los programas propuestas que se sabe que son imposibles de cumplir?

¿Cabe y vale todo para encandilar a los posibles votantes?

¿Por qué, pese a todo lo ocurrido en la legislatura rajoyana y en la fracasada que nació de las elecciones del pasado diciembre, todavía hay un 32% que no sabe a quién va a votar el 26J?

Leo en un titular de un periódico que “la mayoría de los humanos no puede ver las estrellas”. Por los efectos de la contaminación lumínica de este planeta cada vez más averiado.

También en lo político debe suceder algo parecido.

Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

¿Listas conjuntas al Senado?

Con el actual modelo electoral español, el partido que gana al Congreso lo suele hacer aún más ampliamente en el Senado (1), sobre todo si saca varios puntos de ventaja a su inmediato seguidor. Aún en el caso, como señalan algunas encuestas, de que las izquierdas, PSOE y Podemos-IU, sumaran para formar Gobierno en las elecciones del próximo 26 de junio, la Cámara Alta continuaría estando claramente en manos de los conservadores.

Por eso no es mala idea la propuesta de Podemos de listas conjuntas; aunque seguramente llega muy tarde y no en el ambiente más propicio para que pueda ser realidad. Parece que el PSOE llegó a plantearse algo parecido con fuerzas aliadas de los de Iglesias, como Compromís.

Lo que sucede es que el proceso de los últimos meses ha abierto aún más la desconfianza entre ambas organizaciones y la pugna por conseguir o evitar el sorpasso tampoco ayudará a que se produzca ningún entendimiento; al menos hasta la celebración de los comicios de junio, luego ya veremos.

No dudo de que hay resistencias internas en los diversos partidos y que, además, la derecha organizaría una campaña feroz si se produjera ese, parece que casi imposible, acercamiento.

Pero sería la única manera de que el Senado no se convierta en un frenazo permanente a los avances legislativos y en una muralla infranqueable ante las reformas pendientes.

Existe un precedente histórico al comienzo de la democracia en Cataluña, primero como Entesa y luego como Nueva Entesa. O, más recientemente, con la Entesa Catalana de Progrés.

Canarias

En el caso canario, un entendimiento de ese tipo modificaría sustancialmente el actual reparto electoral en el Senado, donde el PP cuenta con 6 de los 11 senadores elegidos el pasado 20 de diciembre. Uno menos de los que logró en los comicios de 2011, siete.

Los de El Hierro y La Gomera parece que son inamovibles para AHI y ASG. Pero en las islas capitalinas supondría pasar del 4-2 a favor de los conservadores a justo lo contrario. En Lanzarote se aseguraría el diputado que ahora tiene Podemos por muy escasos votos. Y en Fuerteventura, la alianza de izquierdas podría derrotar claramente al PP. Más difícil, pero no imposible, estaría en la isla de La Palma, por el enorme diferencial de los conservadores.

El resultado podría pasar del que se produjo el 20D -PP (6), Podemos (2), PSOE (1), AHI (1) y ASG (1)- al siguiente: PP (3), Alianza Progresista (6), AHI (1) y ASG (1)-.

Con procesos similares en otras comunidades, la Cámara Alta se parecería algo más al Congreso y al país: hoy (como sucedía cuando el PSOE era con diferencia la primera fuerza política) sobre representa a la primera fuerza en votos; justamente la más inmovilista y la que parece tener el menor interés por abordar las muchas y relevantes reformas que precisa España para superar el actual colapso, para comenzar a abordar los graves problemas sociales, democráticos y territoriales.

(1) No ocurrió así en 2008. El PSOE ganó al PP (169 a 154) en el Congreso pero en el Senado los conservadores superaron a los socialistas 101 a 88. En buena medida gracias al arrase del PP en comunidades como Castilla La Mancha y Castilla y León, donde logró conjuntamente 39 actas frente a las 11 del PSOE.


—Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Profesores, gandules

 

En la última semana de abril el STEC presentó públicamente su propuesta de ‘año sabático’ para los profesores canarios de las enseñanzas no universitarias. Similar a la que ya existe en Euskadi, Castilla y León, Navarra o Aragón. Es decir, la oportunidad de poder disfrutar de un año fuera de las aulas tras cuatro años previos cobrando el 85% del salario, lo mismo que percibirían en ese año en que permanecerían voluntariamente fuera del sistema.

Dejo para otra ocasión el análisis sobre la bondad o no de la medida, que me plantea algunas dudas.

Quería hablarles aquí de las reacciones a la propuesta en los medios de comunicación. De las que comprobé en el programa de radio en el que participo diariamente. Y, asimismo, en los foros de los distintos periódicos digitales que publicaron la noticia.

Como se pueden imaginar se produjo una avalancha de comentarios. Aunque muy pocos vinculados a la concreta propuesta sindical. Esta solo sirvió para abrir la espita y posibilitar el posicionamiento de una parte de los oyentes y lectores sobre la educación y, especialmente, sobre el conjunto de los enseñantes.

Algunos, los menos, defendiendo la profesión docente y las dificultades que conlleva. Otros, los más, asegurando que se trata de una profesión muy cómoda, plagada de vacaciones, con escasas horas lectivas; y acusando a los docentes de estar muy bien pagados y de ser, en definitiva, unos gandules.

Se puede y se debe ser crítico con los enseñantes (como con los profesionales de la medicina, el periodismo, la fontanería o la informática). Se debe exigir una mejor formación inicial y medios adecuados para la permanente a lo largo de toda su carrera. Se debe evaluar su función por la relevante tarea que desarrollan y por tratarse, además, de empleados públicos. Se deben combatir los conservadurismos corporativistas del café para todos y reconocer el compromiso y el trabajo bien hecho.

Pero infravalorarlos no concuerda con el significativo papel que desarrollan ni con las exigencias que la sociedad plantea a la escuela, obligada no solo a formar sino a prevenir todos los problemas sociales.

Privilegiados

Resulta llamativo ese posicionamiento, no sé si mayoritario, pero al menos muy extendido de que los docentes son unos privilegiados. Y la paralela desconsideración de su tarea, el insuficiente aprecio hacia una de las profesiones que más deberíamos cuidar. Me pregunto cómo ponen a sus hijos e hijas en manos de gente en las que no tienen la menor confianza.

Más contradictorio resulta cuando se enarbolan los dos discursos, el de la necesidad de empoderar más a los enseñantes y el de descalificarlos inmediatamente después. Como si la autoridad en las aulas se pudiera ejercer manu militari y no fuera más importante la auctoritas, la que otorga el prestigio moral y social, el reconocimiento colectivo de “realizar la labor más civilizadora”, como señala el filósofo Fernando Savater en su obra El valor de educar.

Cuando la sociedad, o buena parte de ella, no respeta a sus maestros y maestras, esta actitud tiene consecuencias y confirma una auténtica crisis de valores. Ahora que se habla de alcanzar un gran Pacto por la Educación, que ojalá comience a forjarse tras las elecciones de junio, considero que este debe tener entre sus bases el imprescindible y justo reconocimiento social del papel del profesorado. O nos encaminaremos directamente a una sociedad que solo admira a los paquirrinis y las belenesteban de turno.

—-Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Mercedes Sosa, en un tema que rinde homenaje a una maestra.

https://www.youtube.com/watch?v=bXFy0h7K15Q

Elecciones: lo importante es quedar segundo

 

Salvo sorprendente milagro de última hora nos acercamos a una nueva cita con las urnas el próximo 26 de junio. Incluso, sin pudor, la denominan la “segunda vuelta” de los comicios de diciembre. La primera, la verdad, ha servido de bien poco, salvo para el espectáculo mediático; y, eso sí, para aprobar una serie de propuestas sociales progresistas en el Congreso de los Diputados que no podrán ser aplicadas por la finalización de la más corta de las legislaturas.

Todos se preparan ahora para colocarse lo mejor posible en la parrilla de salida y para, al menos, mantener lo que consiguieron en diciembre. Los sondeos plantean distintos escenarios en los que los partidos que parecen más beneficiados serían Ciudadanos e IU.

Con incrementos insuficientes para alcanzar un Gobierno de izquierdas en el caso de la formación de Garzón. Y con números, en el caso de la organización naranja, que podrían ayudar a la consolidación de una amplia mayoría con el PP, que pese a todos sus desmanes de ayer y hoy -en Madrid, Valencia, Granada o Panamá- resiste, y seguiría siendo la fuerza más votada y con mayor número de escaños.

Pobreza

Es decir, se abren las puertas a otra etapa de ejecutivos de derechas, con lo que eso supone para los servicios públicos y para la manera en que se afrontan los problemas de pobreza y las profundas desigualdades. Como hemos comprobado estos cuatro años, más prórroga, con sus injustas recetas contra la crisis económica que han incrementado exponencialmente la desigualdad social.

Mientras tanto los plurales y muy distanciados partidos de izquierdas se encuentran sumidos en la fundamental lucha para determinar quién quedará segundo y a quién le tocará, como consolación, recibir el bronce. Si habrá o no sorpasso, si el líder de la oposición se llamará Pedro o Pablo.

Como sabemos esto es lo esencial para los ciudadanos y las ciudadanas; y, sobre todo, para los que aspiramos a una sociedad más justa, con mayores niveles de equidad, con mejor reparto de la riqueza. No deberíamos pensar en otra cosa.

Austeridad

En segundo plano queda, es razonable, que se continúen reproduciendo las políticas de recortes y austeridad, que la educación y la sanidad se desangren, que la dependencia sufra continuas agresiones, que millones de personas sobrevivan sin percibir ingreso alguno, que las libertades languidezcan o que los medios de comunicación públicos sean pura propaganda gubernamental.

Lo importante, no cabe duda, es saber si PSOE o Podemos, Podemos o PSOE, serán los encargados de constituirse en muy leal oposición a las políticas de Rajoy y los suyos.

El 26 de junio por la noche veremos a parados de larga duración y corta esperanza sonriendo por el sorpasso o a dependientes maltratados y desahuciados de todo tipo brindando porque el PSOE mantuvo bien el tipo. “Los superamos, por fin los superamos”, dirán unos. “Resistimos, no pudieron con nosotros”, exclamarán los otros.

Y esa victoria parcial, de unas izquierdas sobre otras, tendrá nulo efecto en las políticas que se aplicarán y, sobre todo, en la vida de la gente y en el sufrimiento de quienes peor lo pasan.

Lo importante en las elecciones de junio, lo verdaderamente importante, es quién quedará segundo. Como en la vieja canción de Silvio: “Ay de estos días terribles/ay del nombre que lleven/ay de cuanto se marche/ay de cuanto se quede”. Terribles, sí. Y, probablemente, inevitables.

——–Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

‘En estos días’

https://www.youtube.com/watch?v=ahdIKf0eSuE