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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

La gran tijera (los de siempre costearán la crisis)

Mariano Rajoy no tiene remedio. En su discurso de investidura, y en el posterior debate, se movió, una vez más, por la ambigüedad y falta de concreción que caracterizó su campaña electoral y el tiempo transcurrido desde su victoria el pasado 20-N. Solo queda claro, eso estaba en cualquier previsible guión, que los de siempre seguirán costeando la crisis, que bancos y grandes fortunas pueden respirar tranquilos como no podía ser de otra manera con los conservadores en el poder, que la economía sumergida y el fraude fiscal continuarán campando a sus anchas, aunque sus antecesores socialistas tampoco pueden presumir mucho en esas materias.

Que, en definitiva, sólo habrá recortes brutales y menos (y más degradados) servicios públicos. Y, con toda seguridad, más desempleo, más pobreza y mayor desprotección social.

Sí, ya lo sé, se va a cargar los puentes (se podría ironizar que también el resto de las infraestructuras, porque la reducción de la inversión pública va a ser de escándalo), va a mantener la jubilación a los 67 y evitar las prejubilaciones, además de no congelar las pensiones, cosa de la que me alegro y en la que ya señalé que se equivocó Rodríguez Zapatero, y recuperar el ministerio de Agricultura.

Pero del resto, vaya usted a saber. Sí, va a recortar nada más y nada menos que 16.500 millones de euros, cerca de tres billones de pesetas, casi nada. Una parte, pequeña corresponderá a no cubrir la tasa de reposición en las administraciones, salvo notables y casi siempre uniformadas excepciones. Pero el resto vendrá de medidas más drásticas que afectarán a los trabajadores públicos y a los servicios que prestan así como a la financiación de las comunidades autónomas.

Elecciones

Pero Rajoy no cuenta de dónde saldrán esas perras de menos, de qué se detraerán, salvo que serán, faltaría más, de cercenar aún más lo público. Porque un recorte de semejantes dimensiones afectará al empleo y a la calidad de los servicios públicos, que podrán colgar el cartel de ¡EN LIQUIDACIÓN!

¿Lo anunciará, urbi et orbi, tras las próximas elecciones andaluzas? ¿lo hará en el Consejo de Ministros de este viernes 23? ¿o en el del 30 de diciembre para amargarnos las uvas?

Ambigua es, asimismo, su propuesta de ampliar el Bachillerato a tres años, frente a los dos actuales. Porque uno sospecha que en medio de esos brutales recortes en lo público esa ampliación, que supondría más recursos y más profesorado, sólo podrá llevarse a cabo ‘gratis’ eliminando el cuarto de la ESO, es decir, reduciendo en un año la educación obligatoria, que pasaría de extenderse hasta los 16 a hacerlo hasta los 15, o segregando directamente a los que no irán al Bachillerato. En caso contrario, muy poco probable, se retrasaría un año la entrada en la Universidad y, consecuentemente, en la edad de acceso al empleo o a las listas de parados.

Por otra parte, resulta poco presentable criticar el sistema educativo español y sus resultados y no contextualizarlo en su situación de partida deficitaria respecto a los países punteros de la OCDE y el mucho menor esfuerzo económico, medido en porcentaje del PIB, que hace España respecto a los estados más avanzados en materia educativa. Ahora alcanzaremos la cuadratura del círculo: menos presupuestos para Educación y, dice el nuevo presidente, mejores resultados académicos. Pícamelo menudo que lo quiero para la cachimba.

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RECOMENDACIÓN LITERARIA: ‘SI LE DIGO LE ENGAÑO’, DE CARLOS ÁLVAREZ

“Encontrar una saca a la deriva con 50 kilos de cocaína puede ser una suerte o una maldición. Y no fue una. Fueron dos sacas, de tamaño y peso parejos, las que encontraron Kristo y Yeray una noche cuando iban a pescar. Los dos amigos, uno malviviendo del barucho en la Feria del Atlántico y el otro camino del paro, vieron en el hallazgo una magnífica oportunidad para salir de la crisis. Pero hay que ser un valiente o un inconsciente para meterse en un negocio desconocido y en el que es muy difícil mantener las buenas formas.

Por esta novela desfilan, junto a Kristo y Yeray, el comisario Palop, Antonio el Loco, Narcopolo o Nené, policías, camellos, periodistas y políticos que conforman un universo insular donde todo, casi siempre, es lo que parece”.

Para desvelar el misterio les recomiendo la lectura de la novela ‘Si le digo le engaño’, de Carlos Álvarez, que anteriormente nos deleitó con ‘Negra hora menos’ y ‘La pluma del arcángel’.

Buena literatura hecha en Canarias, que ya está en las librerías de las Islas.

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CHARLIE PARKER

“Eso ya lo toqué mañana”, dice Johnny Carter, reencarnación de Charlie Parker en “El Perseguidor” de Julio Cortazar. Reconozco mi debilidad por este enorme saxofonista, acrecentada tras la lectura del relato de Cortázar. Disfrútenlo.

http://www.youtube.com/watch?v=j1bWqViY5F4

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