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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

Una mirada al 29-M

El 29 de marzo de 2012 se va a convertir en una fecha clave de nuestra historia reciente. Si es o no un punto de inflexión en las dinámicas sociales, en el despertar de la ciudadanía ante decisiones políticas que le perjudican, en los propios cambios en los apoyos a las diferentes organizaciones políticas, solo podrá ser constatable dentro de algún tiempo. Pero lo real es que algunas cosas parece que comenzaron a cambiar ese día.

Aunque, seguramente, habría que decir que el Gobierno del PP, con apenas cien días de ejercicio, ya había recibido algunos toques de atención recientemente. Y no me vale que era pronto para responderle. Es igual que considerar que una brutal entrada, con fractura de tibia y peroné, no puede ser castigada con tarjeta roja si se produce en el minuto 10 o 15 del partido.

Un aviso modesto, pero llamativo, el de las manifestaciones del día 24 contra las prospecciones petrolíferas en el conjunto de Canarias, especialmente masivas en sus islas orientales. Aunque el hecho sorprenda en otros lares, la respuesta no solo tiene que ver con consideraciones ecológicas, que también, sino con la sensación de que ante un asunto trascendente para los canarios se nos ningunea, una vez más, desde el centralismo más ramplón.

Otro en las urnas el domingo 25. En Asturias, tercera fuerza política, y en Andalucía, donde no tenían la menor duda de que alcanzarían la mayoría absoluta y desbancarían al PSOE del poder, teniéndose que conformar con una amarga e inútil victoria, mientras el Parlamento giraba a la izquierda y el pueblo andaluz daba una amplia mayoría de votos y escaños a la suma de PSOE e IU.

Reforma laboral

Pero el 29-M, además, supuso un cuestionamiento global a las políticas de Rajoy, más allá de esa injusta y desequilibrada reforma laboral.

La convocatoria de huelga era una decisión con graves riesgos para los sindicatos, visto el ambiente de fundamentado temor, a los despidos y a los descuentos en la nómina, que existe, razonadamente, entre las personas que, por fortuna, tienen la suerte de tener un empleo. Era tan impensable como imposible un paro generalizado. Ni fue el 77% que aseguran, ni tampoco es verdad el nulo seguimiento que señalan la patronal y el Gobierno del PP

Pero los sindicatos salvaron dignamente los muebles con el elevado seguimiento en transportes y en industrias, aunque no respondió igual el comercio. Y fue mucho más significativo en Educación que en Sanidad, protagonista esta última de numerosos paros el pasado año.

Si el seguimiento de la huelga fue modesto, pero muy por encima de las previsiones que yo, al menos, tenía, el de las movilizaciones fue radicalmente distinto. Las manifestaciones de la tarde del jueves 29 fueron las más numerosas de los últimos 25 años. Desbordaron todas las previsiones.

En el caso de Las Palmas de Gran Canaria solo podría ser superada por aquellas de finales de los 80 a favor de la creación de la Universidad; con la notable diferencia de que eran convocadas por todos los partidos, ayuntamientos, cabildo, patronales y sindicatos, y hasta las empresas cerraron entonces sus puertas para que los ciudadanos y ciudadanas asistieran.

En el conjunto del Archipiélago se movilizaron más de cien mil personas para expresar su público rechazo a las políticas neoliberales que se están cargando la economía y los proyectos vitales de millones de hombres y mujeres en Canarias y en el Estado español. Lo volveremos a ver este lunes con el crecimiento del desempleo que, como anuncia el Gobierno del PP, incorporará a sus filas a más de 600.000 personas de aquí a final de año. Y de manera aun más cruda con la EPA del primer trimestre de 2012, que conoceremos a finales de abril.

Hartazgo

La respuesta ha ido mucho más allá de los sindicatos y de sus méritos. Tiene un elevado componente de hartazgo de amplias capas de la población a políticas que empeoran sus condiciones de vida, construyen un verdadero Estado del Malestar y cercena las esperanzas de un mejor futuro para estas y las futuras generaciones.

Políticas que no ha  hecho más que agravarse con los Presupuestos Generales del Estado presentados este viernes: profundamente antisociales y que prácticamente eliminan la inversión pública, es decir, justo lo contrario de lo que habría que hacer para estimular la economía y el consumo, así como aliviar la situación de los que peor lo están pasando.

Por eso, quedan por delante muchos 29-M, para lo que se hace preciso ser creativos y no empeñarse en repetir las mismas fórmulas; aprendiendo de los muchos elementos positivos de esta jornada, especialmente la amplia unidad social lograda. Y siendo conscientes de que es imprescindible que ese justificado cabreo, esa voluntad de cambio, tiene que expresarse también, en su momento, en las urnas.

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Puedes seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

La tercera parte de mi análisis sobre recomendaciones de PISA para Canarias, que dedicaré al profesorado, será publicada tras estas vacaciones, el domingo 8 o el lunes 9.

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Luciano Pavarotti & Frank Sinatra: ‘My way’

http://www.youtube.com/watch?v=Y0KOomVppNs&feature=related

Comentarios

[…] hacer manifestaciones periódicas -y ahí discrepo con el siempre recomendabe @EnriqueBeth en su análisis sobre el 29M y es que aquella era la 1ª que se pretendía masiva y vaya que si lo fue- pero no soportan el […]

isabel dice:

Totalmente de acuerdo desde el principio hasta el final. Nunca vi una manifestación tan masiva como la del jueves. Y, aunque no se podía esperar otra cosa de un gobierrno de derechas, yo esperaba algo más de inteligencia. Y ahora espero (siempre he sido una optimista) alguna recapacitación.
Me gustó lo del estado de Malestar..

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