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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

PISA Canarias (y 3): selección y formación de los docentes

Finalizo este acercamiento en tres fases al documento ‘Sistemas fuertes y reformadores exitosos en la educación. Orientaciones de PISA para las Islas Canarias, España’ con las referencias al profesorado. Y no me limitaré al texto en cuestión, sino a otra investigación de enorme interés, escasamente difundida, pero más profunda y rigurosa en muchos aspectos, realizada por una experta canaria, la profesora Begoña Zamora.

Vayamos al grano. Los aspectos referidos a los docentes, con mayor o menor rigor, han ocupado buena parte de los titulares mediáticos sobre el documento de recomendaciones de los expertos de la OCDE. En parte porque son agentes esenciales del sistema educativo y, también, porque sus circunstancias laborales despiertan controversias, cuando no auténtica envidia, aunque muchos de los que las critican no aguantarían las responsabilidades y tensiones que supone estar al frente de un aula.

Autoridad

Con la contradicción, por cierto, de quienes proclaman que hay que incrementar la autoridad del profesorado y, al mismo tiempo, ponen la misma por los suelos al denostar injustamente al conjunto de los docentes. Y que se olvidan que en el informe se señala, textualmente, “que el único tipo de recurso (aislado) que tiene una correlación significativa con el rendimiento de los alumnos es el nivel salarial del profesorado en relación con la renta nacional”.

La autoridad de los docentes no es un problema jurídico es, sobre todo, la consecuencia directa de un consenso, de un reconocimiento social a su relevante rol por parte de las familias, la administración, el conjunto de la sociedad y, de manera especial, los medios de comunicación. Y esta se resquebraja cuando, de forma tan simplista como sesgada, se presenta a los enseñantes como unos privilegiados, unos gandules o unos profesionales excesivamente bien pagados.

Pero entremos en materia. Entre las recomendaciones del informe, se incluyen aquellas referidas a la elección y contratación de los docentes.

En ese sentido, plantea una reforma del actual modelo “para poder contratar a más estudiantes en prácticas de entre los licenciados con mejores expedientes y aplicar una serie de filtros que tengan en cuenta las características personales del candidato”, tal y como se hace en Finlandia, faro de las buenas prácticas educativas, con un sistema de enseñanza casi por completo público.

Igualmente, los expertos de la OCDE destacan la importancia de que los directores tengan peso específico a la hora de elegir a su equipo docente, cosa imposible con la actual legislación española. Y que es una propuesta, con numerosas aristas, que merece más análisis y debate.

Escalas salariales

PISA plantea cambios en las actuales estructuras de la carrera profesional docente. Entre ellas, escalas salariales más flexibles, atraer a los nuevos docentes en función de sus cualificaciones, contratos en lugar de funcionarización, y permitir que puedan obtener una mayor retribución “si logran buenos resultados con sus alumnos o si llevan a cabo tareas adicionales específicas”, así como hacer que los aumentos salariales “dependan de la realización de programas de formación continua”. Tal vez lo más polémico sea esa vinculación de los estímulos económicos con los buenos resultados, que habría que matizar en profundidad.

Y deja, asimismo, claro que el equipo de la OCDE “no sugiere que se reduzcan los niveles salariales”, sino que se establezcan incentivos para la excelencia y el compromiso con el desarrollo profesional.

Rotunda, a la par que irrealizable actualmente, resulta su propuesta de jubilación anticipada para posibilitar el abandono de la profesión a aquellos profesores que ya no sean “completamente eficaces”.

Coincido, por otra parte, en sus recomendaciones en torno a la formación inicial que “deberían abordar problemas cruciales, como la mejora de las capacidades alfanuméricas de los alumnos, el fracaso, absentismo y abandono escolar, la diferencia de habilidades de los alumnos, las necesidades especiales de los alumnos y el mal comportamiento”.

Formación

Una formación inicial que sigue presentando importantes lagunas, especialmente en Secundaria. No es gratuito cuando PISA señala que el estilo de enseñanza de muchos de sus docentes sigue siendo el de clases cuasi magistrales, “sin pararse a comprobar si los alumnos entienden lo que se les está explicando o si saben cómo aplicarlo”.

Comparto, igualmente, su apuesta por una formación continua que no quede a expensas de la mayor o menor voluntad de cada enseñante. Asegurando que el Gobierno canario debería garantizar programas de calidad “y que los profesores participan en ellos durante sus horas laborales en las que no imparten clase”, algo que choca con el discurso sindical de formación “en horas lectivas”. Al respecto afirman que las personas entrevistadas destacaron que puede que haya docentes que no hayan realizado ningún tipo de cursos de formación “en los 20 o 30 años transcurridos desde que concluyeron su formación inicial”.

Y, asimismo, su preocupación por el hecho de que a los profesores se les forme “para que den clase a alumnos con capacidades normales o superiores a la media y no para que se puedan ajustar a los distintos tipos de aprendizaje que se pueden dar en un aula”.

                                             VOCES Y MIRADAS

Hace unas semanas tuve acceso a una investigación de enorme interés, ‘Voces y miradas del y sobre el profesorado canario’, realizada por la profesora de Sociología de la Universidad de La Laguna, Begoña Zamora Fortuny, publicada en la Revista de la Asociación de Sociología de la Educación.

Recomiendo su lectura íntegra y extraigo de forma muy apretada algunas de sus aportaciones.

Salario

Que la reivindicación salarial haya sido uno de los temas ejes junto a la reducción horaria, no ha hecho que se genere en la visión social de este colectivo una imagen de trabajador entregado, al servicio de la comunidad.

Muchos investigadores han señalado como problemas del modelo salarial que: a) un salario único no atrae a los mejores profesores; b) con un salario único tampoco acuden los docentes a las escuelas peores, no habría incentivo para enseñar en las escuelas con alumnado desaventajado, en escuelas remotas o en localidades peligrosas, con lo que se producirían además muchas vacantes en esas zonas aparte de contar con un profesorado inestable por su gran movilidad geográfica; c) con un salario único se penaliza al profesorado eficaz y se premia al ineficaz. Lo que puede ser un factor más de por qué el alumnado mejor no entra en la carrera de magisterio.

Recortes

Los recortes presupuestarios no sólo afectan al profesorado, sino que perjudican al alumnado de peores condiciones socioculturales; máxime cuando aumenta la ratio alumno/profesor colocándose como la Comunidad Autónoma de mayor ratio.

La ratio no es un factor decisivo, sobre todo si se cuenta con un alumnado seleccionado socialmente como en centros privados o en países de buenos resultados educativos, también con altas ratios. Pero sí se puede convertir en clave si se disminuye el profesorado de apoyo y si las condiciones sociales de partida del alumnado no son las idóneas. 

Modelo funcionarial

El carácter gremialista le ha jugado una mala pasada a los docentes con este modelo (el funcionarial) llevado a sus últimas consecuencias por el agravio comparativo entre el profesor pasota, caradura, etc. y el profesor cumplidor.

No cuestionar el modelo funcionarial como ocurre en España no es óbice para no intentar contar con los mejores profesionales.

Optimizar el proceso de oposición, la exigencia de compromiso con la justicia social, el interés educativo social y contar con los mejores expedientes desde la entrada en la universidad en los estudios que preparan para ejercer la docencia, son algunas de las medidas que mejorarían el sistema educativo.

Formación

Hay unanimidad sobre el mal funcionamiento y se han analizado múltiples propuestas de cambio, pero: la reforma de los planes de estudio son lentas, y cuando son más rápidas no cambian lo fundamental; una formación crítica que otorgue al profesorado capacidad realmente de construir, decidir, valorar, entender el funcionamiento del sistema educativo y por ende, que le permita actuar en consecuencia no ha sido el objetivo fundamental de los planes de estudio, aunque en ocasiones se recoja formalmente.

Si la formación inicial no despega, menos la formación permanente, sea en los centros o a través del modelo más tradicional de los CEPs. Mientras los puntos que otorga acudir a los cursos de formación sirvan de criterio per se para mejorar la distancia centro-casa o para promocionar sin evaluación de la formación recibida y sin repercusión en la vida escolar difícil será que tales cursos tengan calado real en la formación.

Reconocimiento e imagen

El cierre corporativo de los docentes y la pugna por el tiempo de trabajo han sido señalados como elementos que contribuyen al desprestigio de la profesión, aunque las familias valoren y quieran creer en la escuela.

Existen una serie de factores que mejorarían el reconocimiento social de los docentes junto a la calidad educativa, de los que destacaríamos una selección del profesorado más exhaustiva aumentando, entre otras cosas, la nota de corte de los candidatos a enseñantes.

Y otros, que podrían desarrollarse si el profesorado pasara más tiempo en los centros educativos, acercándose a las 37 horas y media de permanencia estipuladas por contrato, de tal forma que fuera un tiempo utilizado no sólo para la preparación de clases y corrección de ejercicios, sino para la formación, para la participación en proyectos, para facilitar el contacto con los padres y la responsabilidad y apoyo de los mismos en diversas tareas de enseñanza y aprendizaje, para la necesaria relación entre los enseñantes sobre el quehacer educativo, sobre todo entre los de mayor y los de menor experiencia, etc.

Todo lo cual no debe confundirse con aumentar las horas de clase del profesorado, como han empezado a plantear algunas CCAA.

Sigue siendo una constante la queja del profesorado por la pérdida de prestigio social, aunque se aleje de la realidad. Pero los docentes no acaban de aceptar las nuevas condiciones sociales y culturales que los ubican en otro escenario y se mantienen unidos a una realidad que ya es pasado.

Mientras no se adapten a ese nuevo ruido, como plantean algunos sectores del profesorado, difícil será lidiar con la nueva situación y entender que el reconocimiento social pasa por un compromiso con el sistema educativo y por hacer lo posible por mejorarlo.

…………………

Anexo: algunos gazapos de PISA

“Canarias que hace veinte años conformaba una sociedad rural tradicional” (página 3) ¿Rural la Canarias de los noventa? ¿Y la de los 70, medieval?

En la página 13 se coloca como tercera isla en tamaño poblacional a Fuerteventura. Tras Tenerife y Gran Canaria. ¿Y Lanzarote?

Más adelante se apunta a que hay colegios que empiezan sus clases a las 7.30.

Y se señala que son 30 las horas lectivas en Primaria, cuando son 25.

……………

REFLEXIÓN FINAL

Termino agradeciendo el interés mostrado por las miles de personas que han entrado el último mes en La Tiradera para leer este modesto análisis.

También, expresando mi satisfacción por el nivel reflexivo, sosegado, constructivo, crítico y autocrítico de los comentarios recibidos aquí y por otros canales.

Son mimbres que corroboran que es posible salir del actual atolladero, con la voluntad y la corresponsabilidad de todos los agentes que intervienen en el proceso educativo.

 

————————————- También me pueden seguir en twitter: @EnriqueBeth

Sarah Vaughan: ‘Fly Me To The Moon’

http://www.youtube.com/watch?v=_LxeUBh8ZF4&feature=related

Comentarios

Ana Delia García Afonso dice:

Me parece muy interesante todo lo que dices. Sí que me gustaría recibir más detalles sobre la agenda en Internet. Espero tus noticias aquí. Gracias.

Domingo dice:

SOBRE LA “AGENDA ESCOLAR EN INTERNET (2)”
Gracias Ana Delia por tu interés.
La agenda escolar en Internet consiste en un documento GoogleDoc de tipo hoja de cálculo (véase http://support.google.com/docs/bin/answer.py?hl=es&answer=180199).
He realizado un ejemplo de este tipo de agenda escolar y lo he compartido tanto a ti como a todos los que deseen visualizarlos. Este es el enlace de la agenda escolar en Internet al que accederían los padres (y alumnos): https://docs.google.com/spreadsheet/ccc?key=0Ak0slY-g3WpmdG8tZjl0aHNVdUJEMFkwZElZR2hJN3c#gid=0
Como puedes observar, como madre puedes ver pero no puedes cambiar nada del contenido de la agenda. Como profesora accederías al documento utilizando otro enlace privado que te enviaría el centro a principio de curso, al igual que al resto de profesores.
Si accedes al enlace que he adjuntado, puedes ver a la izquierda que he incluido el calendario de 4 semanas, encima del horario semanal del alumno. A la derecha se puede observar 4 columnas que corresponden también a las cuatro semanas, en las que los profesores insertarán sus anotaciones como las tareas para casa, los exámenes, etc. Cada una de estas columnas se divide en días de la semana. Y cada día se divide en las correspondientes 6 asignaturas que se imparten ese día. Cada asignatura dispone de una línea donde el profesor inserta su anotación. Yo he insertado algunas de ellas a modo de ejemplo.
Si tienes cualquier duda, no dudes en exponerla.

Domingo dice:

SOBRE EL PAPEL DE LOS PADRES EN EL PROCESO EDUCATIVO

Una parte importante del fracaso escolar se origina por la “casi nula fluidez de comunicación entre los padres y los equipos educativos”. Se les atiende 3 veces al año en la entrega de notas, y los periodos de visitas de padres de 2 veces por mes, 1 hora/visita para una media de 30 “posibles” padres/visita. Esta interacción es a todas luces insuficiente: 2 minutos/padre de atención personalizada.

Muchos profesores dicen “¡… pero es que los padres ni aparecen a buscar las notas de sus hijos!”. Es cierto, pero la solución al problema del desinterés de algunos padres no es mirar para otro lado, cuando se tiene un margen de mejora en el fracaso escolar si los padres se involucraran en el proceso educativo. Algo ocurre cuando los padres no se involucran en la enseñanza en secundaria y primaria: bajo nivel cultural de algunos padres, recelos de injerencia en la actividad profesional del profesor, inflexibilidad de horarios de atención en tutorías, etc.

El reciente Informe PISA recomienda que se fomente la participación de los padres (página 59). Una propuesta para este fomento es simplemente utilizar las aplicaciones gratuitas Google. Una mayor eficiencia de nuestro sistema educativo se conseguiría si existiera lo que personalmente denomino una “agenda escolar en Internet”, donde diariamente cada profesor de una asignatura que imparte clases a un determinado grupo registrara escuetamente los trabajos que les marca al grupo de alumnos para realizar en casa, las fechas de exámenes, lo impartido en clase, cualquier observación del profesor al grupo, etc. Esta agenda sería accesible a los padres, sólo para poderla visualizar y no la podrían modificar. Este trabajo el profesor sólo lo tiene que hacer una vez para cada grupo de alumnos ya que la agenda escolar en Internet es compartida por todo el grupo y no es individual.

La actividad y estrés del profesor se reduce ya que no tiene que explicar a cada padre que lo soliciten los trabajos y exámenes que se marcaron a su hijo/a. Además, se eliminaría el tiempo que dedica el profesor a ver si un estudiante ha marcado en la agenda lo que dice el profesor. Con ver la agenda escolar en Internet sería suficiente. Por otro lado, a los padres se les permitiría dirigir los esfuerzos de sus hijos con mayor eficiencia que hasta ahora, ya que depende lo que diga tu hijo/a. Además, me consta que toda esta información existe en los centros; el problema es que no es accesible a los padres por defecto, sólo cuando la solicita y después de varios procedimientos burocráticos; nunca es posible obtener esta información de forma diaria.

Lo extraño es que un chico falta a clase, el mensaje SMS lo recibe la madre antes de la hora siguiente a empezar las clases. Parece que el sistema educativo se preocupa más por asegurarse que los chicos de hasta 16 años están de lunes s a viernes “encerrados” en un edificio que por su formación.

Este tipo de agenda tiene otras ventajas para el profesorado. Por ejemplo, se hace visible la actividad diaria que realiza el profesor, lo cual podría aumentar su reconocimiento social. También se reduciría el tener que repetir a cada uno de los padres de un grupo las actividades que se requieren para superar la asignatura durante el curso. Esto reduciría el estrés de trabajo del profesor en el aula y ayudaría a mejorar su eficiencia.

Por otro lado, existen muchos padres que por su nivel cultural temen entrevistarse con el profesor. En este caso, algunos padres deciden contratar a un profesor particular. Con la agenda escolar en Internet, el profesor particular podría conocer con detalle y de forma fidedigna qué actividades son las que el estudiante debe realizar.

La agenda escolar en Internet también evitaría las mentiras, ocultaciones y medias verdades que transmiten los propios alumnos a sus padres y/o profesores particulares.

En fin, la agenda escolar en Internet es un instrumento que permitiría involucrar más a los padres en la enseñanza de sus hijos, y mejoraría la eficiencia del tiempo dedicado por el profesor en clase.

Este tipo de agenda escolar es un simple instrumento cuya complejidad de uso por parte del profesor es la misma que la de editar un documento Word, o escribir en este blog. A la vez que se pasa lista, se puede rellenar una línea con las actividades de la asignatura ese día.

Aprovecho para felicitar al organizador de este blog y a todos los participantes. Si alguien desea más detalles de cómo sería la agenda escolar en Internet, por favor, díganlo aquí si al propietario de este blog le parece bien.

Antonio Hdez dice:

Creo que las orientaciones PISA, aparte de los pequeños gazapos, brinda slogans para centrar el debate. Creo que no profundiza suficiente en la DIVERSIDAD emanada de los variados contextos insulares y la necesidad de bajar a esa altura para dictaminar soluciones específicas compartidas por los trabajadores. Sucede que no hay soluciones estandarizadas para tal diversidad y, como el caso de la salud, no hay enfermedades sino enfermos. En tanto no lleguemos a las concreciones en el plano de las necesidades seguimos en el púlpito de la educación.

Ana Delia García Afonso dice:

Pero mal vamos, compañero, pues supongo que eres profe, si seguimos poniendo el énfasis en la “DIVERSIDAD”, un factor con el que tiene que lidiar cualquier docente de cualquier país que forme parte de la aldea global en la que se está conviertiendo nuestro mundo. Y sobre todo si en el mismo párrafo aludes a “la necesidad de bajar a esa altura”. Es contra eso precisamente contra lo que nos previene el informe PISA Canarias: la bajada generalizada de niveles que conducen a malos resultados en los exámenes de nuestros alumnos.

A ver si quitamos la palabra “diversidad” del centro de nuestra práctica para sustituirla por “exigencia” o “excelencia” o auténtica “competencia”.

Ana Delia García Afonso dice:

Me llama la atención los pocos comentarios que ha suscitado este post.
Como profe de secundaria (Inglés), estoy de acuerdo con la tercera parte de su análisis del Informe PISA, y me encantó especialmente el siguiente párrafo:
Y [comparto], asimismo, su preocupación por el hecho de que a los profesores se les forme “para que den clase a alumnos con capacidades normales o superiores a la media y no para que se puedan ajustar a los distintos tipos de aprendizaje que se pueden dar en un aula”.

Creo que es una de las causas del problema: el deseo bienintencionado de algunos profesores de salvar a todos los alumnos nos hace a veces bajar los niveles para todo el grupo, perdiendo a los alumnos de altas capacidades, o de aptitudes normales, por el camino. Por eso también se hacen convenientes los exámenes nacionales o regionales, como propone “tokafondo” más arriba, ya que como muy bien dice, “si las materias y los objetivos son comunes, también la evaluación debería serlo”. Así, de paso, descubriremos donde están nuestros puntos débiles y fuertes, enmendaremos ciertos errores, daremos jubilaciones anticipadas a ciertas formaciones parasitarias, que no digo yo que abunden en nuestro sistema público de enseñanza, pero que haberlas, haylas… como las meigas.

Pensemos también en lo que podemos ganar: profesores que responden de sus resultados, profesores obligados a implicarse de verdad en el aprendizaje de sus alumnos, reciclaje y orientación para los profesionales que lo necesiten. En definitiva, un subidón de motivación para los que estamos en esto por vocación, porque creemos que la escuela pública debe ser algo más que un aparcamiento temporal de chicos desfavorecidos desde la infancia hacia el trabajo no especializado y mal remunerado.

Para mí la clave está en la palabra ambición; la “ambición con realismo” de la que hablaba Rubalcaba en la campaña de noviembre 2011. Y ya que hablamos de política, ¿por qué la reividicación de la cultura del esfuerzo tiene que ser considerada patrimonio de la derecha?

tokafondo dice:

Dado que tenemos informes, conclusiones e interpretaciones varias, creo que hay que dejar eso a las pesonas que entienden de análisis.

Yo por mi parte, propongo unas medidas como mi granito de arena para mejorar el sistema educativo.

1.- Dado que las clases son demasiado homogéneas, debería al menos al inicio de cada ciclo escolar agrupar a los alumnos por rendimiento. Esto, que puede parecer injusto o sectario, da, en mi humilde opinión, facilidad al profesorado con formación específica a la hora de aplicar procedimientos o estrategias que de otra forma no podrían, y que ayudarían a los de menor rendimiento a aprender a su mismo ritmo. Esto tiene, creo, un factor incluso de cohesión social, porque entre un mismo grupo de alumnos no hay más listos o más tontos, más trabajadores o más gandules. Todos en su grupo tiene un nivel similar y con ello se dejan fuera las distinciones de las que desgraciadamente tiran muchos profesores con el ánimo de intentar potenciar a los alumnos más rezagados. Así nadie es más, o menos, que nadie. Y creo que con esa sensación de formar parte de un grupo en los que todos empujan con la misma fuerza, el individuo siente que su propio esfuerzo vale más. Y al mismo tiempo alumnos en grupos que tengan más potencial pueden sentir que esa ventaja se tiene en cuenta como base para su formación, y no aparecen signos propios de desinterés, puesto que el sistema actual no les ofrece reto alguno. Claro está que luego hay que potenciar las actividades en las que esos grupos de más o menos rendimiento o potencia se diluyan y que hagan que los alumnos se relacionen entre ellos más allá de su nivel académico: son niños y niñas que deben jugar y divertirse juntos. Recordar que con 16 años, por mucho que la sociedad los empuje hacia adelante, son más niños que adultos.

2.- Establecer una especie de estándar o norma, por el cual se puedan hacer que los exámenes o pruebas que realmente determinan la nota básica que va al expediente académico, sean los mismos en todo el sistema educativo canario, siempre teniendo en cuenta el aspecto anotado en el epígrafe 1. Las nuevas tecnologías permiten que la comunicación entre docentes, pedagogos y orientadores sea más fluida, y que por lo tanto la preparación de exámenes comunes en toda Canarias sea una realidad que hace 10 años era todavía un proyecto costoso. Con esto, una de las cosas que se consigue es que el profesorado tenga menos ocupación en evaluar y más en formar, educar y orientar. Si las materias y objetivos son comunes, también la evaluación de los mismos debe serlo. Y así también al estar todo, como digo, estandarizado, se puede ir potenciando el nivel de los grupos, en vez de potenciar el nivel del individuo, cosa que creo que no es correcta.

Pues eso. Estos son dos propuestas muy en bruto, pero ya en el ánimo de avanzar y reconducir la situación.

latiradera dice:

Muchas gracias por tus reflexiones. Saludos

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