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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

Análisis de las recomendaciones a Canarias de expertos PISA (texto íntegro)

Algunos lectores me han recomendado la publicación de forma íntegra de mi análisis sobre el Informe ‘Sistemas fuertes y reformadores exitosos en la educación. Orientaciones de PISA para las Islas Canarias, España’, inicialmente presentado en tres entregas. Así lo hago, agradeciendo de paso la gran acogida de este pequeño trabajo entre miles de personas, la inmensa mayoría vinculadas al sector educativo.

1. UN INFORME CON POLÉMICA

Si hacemos caso a los titulares mediáticos sobre el informe ‘Sistemas fuertes y reformadores exitosos en la educación. Orientaciones de PISA para las Islas Canarias, España’, los graves problemas educativos de nuestra Comunidad se solventarían reduciendo las vacaciones y modificando el salario de los docentes. El informe, realizado por expertos de la OCDE, a petición del Gobierno canario, pretende ofrecer recomendaciones para mejorar la calidad y la equidad de los resultados del aprendizaje. Y surge después del “decepcionante” resultado de Canarias en el PISA 2009, que analizó las competencias básicas de estudiantes de 15 años de edad en lectura, ciencias y matemáticas.

En el tratamiento mediático, especialmente en sus titulares, se dejan al margen los aspectos metodológicos y organizativos de los centros, los contenidos curriculares de las asignaturas (calificados de “académicos e inflexibles”), la formación inicial y permanente del profesorado, la participación de las familias en la vida de los institutos o, ahí es nada, el preocupante bajo nivel socioeconómico de una buena parte de la sociedad canaria. Todos ellos mucho más significativos en la calidad educativa y en las propias expectativas de éxito de nuestro sistema.

Lo digo por titulares como ‘Los profesores canarios tienen los sueldos altos y muchas vacaciones’, ‘El informe PISA sugiere adecuar los sueldos de los maestros’ o ‘La OCDE insta a revisar la jornada escolar y a acortar las vacaciones’. El más aséptico, menos estigmatizador, más prudente y acertado, a mi juicio: “La OCDE urge a acometer un plan de acción en educación”.

Recuerdo al respecto que nuestros estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), con 1.050 horas anuales, asisten a casi 150 horas de clase más que la media de la OCDE y a 153 más que media la de la Unión Europea. El problema no es el tiempo de permanencia en las aulas, como ven.

Focalización

Resulta tan sesgada la elección de esos llamativos titulares, que focalizan en exclusiva la responsabilidad del fracaso en la totalidad del profesorado (los buenos, malos y regulares, en el mismo saco) y en su estatus laboral, en un asunto de responsabilidades claramente compartidas, que si hubiésemos elegido este otro: “En los centros privados se produce más acoso escolar y más consumo de drogas”.

También figura textualmente en el informe. Está constatado desde hace mucho tiempo en una y otra problemática. Y sería igual de desacertado colocarlo como problema principal.

Pero vayamos por partes. La llamada de atención de los expertos de la OCDE sobre las vacaciones, iguales en toda España, no lo olvidemos, se refiere a cómo pueden afectar a los aprendizajes de niños y niñas, no a que los docentes tengan muchas o pocas, asunto en el que no entra el documento; aspecto discutible este, y en el que propongo reflexionar sobre el uso del mes de julio, que podría ser “el mes de la formación”.

Y respecto a los salarios, es cierto que los enseñantes del Archipiélago ganan más que sus homólogos de otras zonas al comenzar su carrera profesional, tanto en Primaria como en Secundaria, pero van perdiendo lugares en el ranking conforme avanza su carrera profesional, lo que parece ser un disparate en toda regla.

El grave problema estriba en el café para todos, en el hecho de que gane lo mismo el acomodado irresponsable que el que innova en su aula, se forma permanentemente y es capaz de estimular a su alumnado, mejorando los aprendizajes. De ahí mi rechazo frontal a aquella reivindicación sindical de “homologación sin contrapartidas”, que incidía en ese camino equivocado. Las mejoras salariales en lo público, bajo mi punto de vista, deben ir estrechamente ligadas al rendimiento y a los compromisos.

Sueldos

Como disparate es pensar que lo más importante de las recomendaciones de PISA es entrar en un debate sobre sueldos y vacaciones. Arreglaríamos fácilmente entonces nuestro sistema educativo, con dos medidas estrellas: ampliar el período de meses considerados lectivos (no las horas, los docentes canarios y españoles de ESO dedican 713 horas, 12 más que la media de la OCDE y 54 más que la de la Unión Europea)  y cambiar la actual estructura salarial. Pero la cosa no es, ni mucho menos, tan sencilla.

Curiosamente, los datos más determinantes para entender cómo estamos, mal sin duda, a nadie se le esconde, son pasados por alto.

Por ejemplo, que los alumnos y alumnas de Canarias que participaron en PISA 2009 “indicaron uno de los niveles más bajos en educación y profesión de los progenitores. Menos del 5% de los padres de los estudiantes se encuadra en el grupo profesional de mayor rango y menos de un cuarto de los padres finalizó la educación terciaria. Un 39% de los estudiantes de Canarias procede de un nivel socioeconómico bajo, en comparación con el 29% de España o el 15% de la OCDE”.

Asunto que, por lo que parece, no mereció una gran atención mediática. Y que es más relevante que las vacaciones o los sueldos. A años luz.

Como se sabe, en el PISA 2009 salimos muy mal parados. En lectura, ciencias y matemáticas, las tres competencias básicas analizadas. Y los centros privados superaron a los públicos por 59 puntos en lectura, 44 en matemáticas y 57 en Ciencia.

Pero, advierten desde PISA,  “por lo general los alumnos que acuden a centros privados provienen de entornos socioeconómicos más ventajosos”. Y concluyen que “una vez realizados ajustes considerando las características socioeconómicas de los alumnos y los centros según estándares de PISA, los centros públicos de Canarias tienen un mejor rendimiento que los privados”. ¿Destacó alguien este aspecto?

Otro dato relevante para la reflexión: las diferencias entre chicos y chicas. En efecto, el informe señala que el “sistema de enseñanza secundaria de Canarias parece ser menos efectivo para las chicas que para los chicos en matemáticas y ciencias; y en lectura, “la ventaja de las chicas sobre los chicos es inferior a la de la mayoría de los países de la OCDE”.

Y, en el lado positivo, el informe destaca que las diferencias socioeconómicas entre los estudiantes provocan menos diferencias en sus resultados en Canarias que en la OCDE, y hay mucha menos variación del rendimiento entre los centros de enseñanza que dentro de los propios centros (lo que indica una elevada equidad del sistema), así como que resulta “encomiable”, el rendimiento de los alumnos inmigrantes, similar al de los nativos.

Por último, y respecto a financiación del sistema, se resalta que Canarias estaba, antes de los recortes de 2010 y 2011, a una décima del porcentaje medio de la OCDE y a cinco de Finlandia, aunque se recuerda que la financiación por sí sola no conduce a mejores resultados, influyendo más la calidad de los recursos humanos.

Dejo para una segunda entrega del análisis del documento ‘Sistemas fuertes y reformadores exitosos en la educación. Orientaciones de PISA para las Islas Canarias, España’, el acercamiento a aspectos como los estudiantes y el aprendizaje, la organización de los centros, el papel de las familias o la formación y los incentivos al profesorado.


2. APRENDIZAJES

En esta segunda entrega de mi análisis del documento ‘Sistemas fuertes y reformadores exitosos en la educación Orientaciones de PISA para las Islas Canarias, España’, me centraré en los capítulos dedicados a gestión de los centros, alumnado y aprendizajes y participación de las familias.

Uno de los aspectos en que PISA insiste es en la necesidad de reducir la actual burocracia, que amarga la vida a los enseñantes y, en especial, a los equipos directivos. Así como en la asunción de más competencias por los centros, mayor autonomía en su gestión, indicado que “salvo en los casos en los que la legislación estatal española exija expresamente aprobar reglamentos y decretos, estos deberían ser reemplazados por orientaciones”.

Reconozco la relevancia de esa autonomía, pero como tal tiene que contar con límites. En numerosas ocasiones he sido muy crítico con esa exigencia, planteada por docentes y sindicatos, y con sus concreciones prácticas. Especialmente cuando la misma sirvió de cobertura para justificar que las tutorías en Secundaria se desarrollaran en horas de mañana, sin tener en cuenta los problemas laborales de los padres y madres, lo que originó un enorme conflicto en el sector en la segunda mitad de los 90 cuando la Consejería pretendió implantar la tutoría de tarde; aunque por el camino que vamos, con un paro superior al 30%, mañanas y tardes, desgraciadamente, son muy parecidas para mucha gente.

Estudiantes y aprendizaje

Otro aspecto relevante del texto es, sin duda, su recomendación de que se fomente una mayor participación de los padres y de la familia en la vida escolar y en la educación de los niños”. Se asevera que los centros deben “llegar a los progenitores, acogerles, responder a sus preguntas e inquietudes, compartir las pruebas del rendimiento escolar de una forma que los padres puedan entender y tratarles como iguales en la empresa conjunta de ayudar a sus hijos a aprender”.

Me consta que hay muchos colegios e institutos que lo hacen; y, asimismo, que la estrecha colaboración entre familias y docentes contribuye al éxito escolar. Se equivocan los que, de una u otra parte, se ven como enemigos a batir.

Pero, además, hay un problema de participación, un mayor alejamiento de las familias de la vida de los centros y de la propia educación de sus hijos e hijas cuando estos llegan a la Secundaria, que creo que es preciso corregir.

Comparto, igualmente, la recomendación al Gobierno de Canarias respecto al funcionamiento de los Consejos Escolares, “buscando formas de darles más competencias ejecutivas y, en tanto eso no sea posible, garantizar que los Consejos sean consultados periódicamente sobre gestión de centros y calidad”.

Pero entremos ya en las referencias a los grandes protagonistas de la vida escolar, los estudiantes, y a las metodologías de aprendizaje.

Refuerzo

En primer lugar, hay que destacar que PISA cuestiona una de las medidas de calidad adoptadas por el Gobierno de Canarias en la pasada legislatura: el refuerzo educativo de tarde. En efecto, los expertos indican que los resultados “sugieren que es improbable que los programas de refuerzo extraescolares del mismo estilo que las clases normales sean útiles, dado el tiempo que ya se dedica a las clases regulares de lengua y matemáticas. La mejor manera de perfeccionar los resultados de quienes se enfrentan a dificultades de aprendizaje es mejorar la calidad de las clases normales”.

Y, por otra parte, confirman la inutilidad de hacer que los estudiantes repitan curso, algo que algunos venimos diciendo desde hace años. Los expertos aseguran que la repetición de curso es del todo  contraproducente, pues “erosiona la creencia de los alumnos en sus capacidades de aprendizaje, tiende a reducir el rendimiento tanto del estudiante en cuestión como de sus compañeros de clase, es una de las causas principales de abandono escolar, incrementa el coste y el derroche del sistema escolar y aborda el bajo rendimiento demasiado tarde como para poder hacer algo. La tasa de repetición debería reducirse para ser tan próxima a cero como sea posible”, concluyen.

La realidad de las Islas en este aspecto es muy preocupante: el 49% del alumnado de la muestra de PISA dijo haber repetido al menos un curso (el Gobierno canario discrepa y considera que la tasa es varios puntos inferior), frente al 36% de media estatal.

Propone, para superar esta circunstancia, establecer medidas de apoyo a centros y docentes, de manera que se siga de manera continua la situación de cada estudiante, de forma que se pueda  “prestar ayuda adecuada personalizada en el momento oportuno a los alumnos que presentan dificultades de aprendizaje”. Algo que con la elevación de las ratios que se han venido produciendo, así como con los recortes en profesionales de apoyo se me antoja una utopía, desgraciadamente, en estos tiempos.

Asimismo, critican el actual currículo de Secundaria, al que califican de “demasiado académico e inflexible”, señalando que no está adecuado para ofrecer vías lógicas de estudio ni para alcanzar las competencias básicas en las distintas áreas. En ese sentido, proponen “acomodar más opciones de materias profesionales y relacionadas con el mundo laboral, centrarlo menos en contenidos y conceder más tiempo al desarrollo de competencias”. Yo añadiría, como escuché estos días a las AMPAs de Gran Canaria, que hay que superar un hecho fundamental: la escuela del siglo XXI sigue enseñando con métodos del Siglo XX, desaprovechando los recursos que las nuevas tecnologías suponen, y su enorme atractivo entre los jóvenes.

Evaluación

Igualmente, proponen la mejora en los métodos de evaluación, un estudio  “sobre el modo en que la configuración y duración de la jornada escolar y las largas vacaciones de verano repercuten sobre el aprendizaje de los estudiantes en diversas edades”. E investigar la manera de “estimular el rendimiento escolar usando el horario lectivo de que se dispone de manera más efectiva”. No entiendo mucho, por cierto, sus alusiones a la jornada continua, sobre todo cuando en Secundaria se funciona en prácticamente todos los institutos de España, estando el debate situado en la conveniencia o no de la jornada única en Primaria.

Además, y aunque PISA se centra en la Secundaria, el equipo de la OCDE realiza una defensa de la relevancia de la Educación Infantil preobligatoria, aseverando que los programas deberían mantenerse, “a pesar de las presiones presupuestarias, si están ayudando a menores vulnerables”. Añadiendo que se han mostrado “efectivos para reducir el riesgo de abandono y fracaso”; y recordando que la cifra de menores en riego puede estar aumentando “por las circunstancias económicas adversas”.

Por último, me llama la atención su propuesta de que los directores, en colaboración con el Consejo Escolar, tengan capacidad para seleccionar a los docentes del instituto, asignarles a aulas específicas, encargarles responsabilidades e, incluso, trasladarlos de centro si no rinden adecuadamente. Aspecto que choca con las actuales normativas estatales, mucho más rígidas y mucho más tolerantes con los que desarrollan mal su trabajo; al margen de que no creo que la solución estribe en trasladar el problema de un mal docente a otro centro.

Pero de los profesores, agentes esenciales de la educación, hablaremos en la tercera entrega.


3. SELECCIÓN Y FORMACIÓN DE LOS DOCENTES

Finalizo este acercamiento en tres fases al documento ‘Sistemas fuertes y reformadores exitosos en la educación. Orientaciones de PISA para las Islas Canarias, España’ con las referencias al profesorado. Y no me limitaré al texto en cuestión, sino a otra investigación de enorme interés, escasamente difundida, pero más profunda y rigurosa en muchos aspectos, realizada por una experta canaria, la profesora Begoña Zamora.

Vayamos al grano. Los aspectos referidos a los docentes, con mayor o menor rigor, han ocupado buena parte de los titulares mediáticos sobre el documento de recomendaciones de los expertos de la OCDE. En parte porque son agentes esenciales del sistema educativo y, también, porque sus circunstancias laborales despiertan controversias, cuando no auténtica envidia, aunque muchos de los que las critican no aguantarían las responsabilidades y tensiones que supone estar al frente de un aula.

Autoridad

Con la contradicción, por cierto, de quienes proclaman que hay que incrementar la autoridad del profesorado y, al mismo tiempo, ponen la misma por los suelos al denostar injustamente al conjunto de los docentes. Y que se olvidan que en el informe se señala, textualmente, “que el único tipo de recurso (aislado) que tiene una correlación significativa con el rendimiento de los alumnos es el nivel salarial del profesorado en relación con la renta nacional”.

La autoridad de los docentes no es un problema jurídico es, sobre todo, la consecuencia directa de un consenso, de un reconocimiento social a su relevante rol por parte de las familias, la administración, el conjunto de la sociedad y, de manera especial, los medios de comunicación. Y esta se resquebraja cuando, de forma tan simplista como sesgada, se presenta a los enseñantes como unos privilegiados, unos gandules o unos profesionales excesivamente bien pagados.

Pero entremos en materia. Entre las recomendaciones del informe, se incluyen aquellas referidas a la elección y contratación de los docentes.

En ese sentido, plantea una reforma del actual modelo “para poder contratar a más estudiantes en prácticas de entre los licenciados con mejores expedientes y aplicar una serie de filtros que tengan en cuenta las características personales del candidato”, tal y como se hace en Finlandia, faro de las buenas prácticas educativas, con un sistema de enseñanza casi por completo público.

Igualmente, los expertos de la OCDE destacan la importancia de que los directores tengan peso específico a la hora de elegir a su equipo docente, cosa imposible con la actual legislación española. Y que es una propuesta, con numerosas aristas, que merece más análisis y debate.

Escalas salariales

PISA plantea cambios en las actuales estructuras de la carrera profesional docente. Entre ellas, escalas salariales más flexibles, atraer a los nuevos docentes en función de sus cualificaciones, contratos en lugar de funcionarización, y permitir que puedan obtener una mayor retribución “si logran buenos resultados con sus alumnos o si llevan a cabo tareas adicionales específicas”, así como hacer que los aumentos salariales “dependan de la realización de programas de formación continua”. Tal vez lo más polémico sea esa vinculación de los estímulos económicos con los buenos resultados, que habría que matizar en profundidad.

Y deja, asimismo, claro que el equipo de la OCDE “no sugiere que se reduzcan los niveles salariales”, sino que se establezcan incentivos para la excelencia y el compromiso con el desarrollo profesional.

Rotunda, a la par que irrealizable actualmente, resulta su propuesta de jubilación anticipada para posibilitar el abandono de la profesión a aquellos profesores que ya no sean “completamente eficaces”.

Coincido, por otra parte, en sus recomendaciones en torno a la formación inicial que “deberían abordar problemas cruciales, como la mejora de las capacidades alfanuméricas de los alumnos, el fracaso, absentismo y abandono escolar, la diferencia de habilidades de los alumnos, las necesidades especiales de los alumnos y el mal comportamiento”.

Formación

Una formación inicial que sigue presentando importantes lagunas, especialmente en Secundaria. No es gratuito cuando PISA señala que el estilo de enseñanza de muchos de sus docentes sigue siendo el de clases cuasi magistrales, “sin pararse a comprobar si los alumnos entienden lo que se les está explicando o si saben cómo aplicarlo”.

Comparto, igualmente, su apuesta por una formación continua que no quede a expensas de la mayor o menor voluntad de cada enseñante. Asegurando que el Gobierno canario debería garantizar programas de calidad “y que los profesores participan en ellos durante sus horas laborales en las que no imparten clase”, algo que choca con el discurso sindical de formación “en horas lectivas”. Al respecto afirman que las personas entrevistadas destacaron que puede que haya docentes que no hayan realizado ningún tipo de cursos de formación “en los 20 o 30 años transcurridos desde que concluyeron su formación inicial”.

Y, asimismo, su preocupación por el hecho de que a los profesores se les forme “para que den clase a alumnos con capacidades normales o superiores a la media y no para que se puedan ajustar a los distintos tipos de aprendizaje que se pueden dar en un aula”.

                                             VOCES Y MIRADAS

Hace unas semanas tuve acceso a una investigación de enorme interés, ‘Voces y miradas del y sobre el profesorado canario’, realizada por la profesora de Sociología de la Universidad de La Laguna, Begoña Zamora Fortuny, publicada en la Revista de la Asociación de Sociología de la Educación.

Recomiendo su lectura íntegra y extraigo de forma muy apretada algunas de sus aportaciones.

Salario

Que la reivindicación salarial haya sido uno de los temas ejes junto a la reducción horaria, no ha hecho que se genere en la visión social de este colectivo una imagen de trabajador entregado, al servicio de la comunidad.

Muchos investigadores han señalado como problemas del modelo salarial que: a) un salario único no atrae a los mejores profesores; b) con un salario único tampoco acuden los docentes a las escuelas peores, no habría incentivo para enseñar en las escuelas con alumnado desaventajado, en escuelas remotas o en localidades peligrosas, con lo que se producirían además muchas vacantes en esas zonas aparte de contar con un profesorado inestable por su gran movilidad geográfica; c) con un salario único se penaliza al profesorado eficaz y se premia al ineficaz. Lo que puede ser un factor más de por qué el alumnado mejor no entra en la carrera de magisterio.

 

Recortes

Los recortes presupuestarios no sólo afectan al profesorado, sino que perjudican al alumnado de peores condiciones socioculturales; máxime cuando aumenta la ratio alumno/profesor colocándose como la Comunidad Autónoma de mayor ratio.

La ratio no es un factor decisivo, sobre todo si se cuenta con un alumnado seleccionado socialmente como en centros privados o en países de buenos resultados educativos, también con altas ratios. Pero sí se puede convertir en clave si se disminuye el profesorado de apoyo y si las condiciones sociales de partida del alumnado no son las idóneas. 

 

Modelo funcionarial

El carácter gremialista le ha jugado una mala pasada a los docentes con este modelo (el funcionarial) llevado a sus últimas consecuencias por el agravio comparativo entre el profesor pasota, caradura, etc. y el profesor cumplidor.

No cuestionar el modelo funcionarial como ocurre en España no es óbice para no intentar contar con los mejores profesionales.

Optimizar el proceso de oposición, la exigencia de compromiso con la justicia social, el interés educativo social y contar con los mejores expedientes desde la entrada en la universidad en los estudios que preparan para ejercer la docencia, son algunas de las medidas que mejorarían el sistema educativo.

 

Formación

Hay unanimidad sobre el mal funcionamiento y se han analizado múltiples propuestas de cambio, pero: la reforma de los planes de estudio son lentas, y cuando son más rápidas no cambian lo fundamental; una formación crítica que otorgue al profesorado capacidad realmente de construir, decidir, valorar, entender el funcionamiento del sistema educativo y por ende, que le permita actuar en consecuencia no ha sido el objetivo fundamental de los planes de estudio, aunque en ocasiones se recoja formalmente.

Si la formación inicial no despega, menos la formación permanente, sea en los centros o a través del modelo más tradicional de los CEPs. Mientras los puntos que otorga acudir a los cursos de formación sirvan de criterio per se para mejorar la distancia centro-casa o para promocionar sin evaluación de la formación recibida y sin repercusión en la vida escolar difícil será que tales cursos tengan calado real en la formación.

 

Reconocimiento e imagen

El cierre corporativo de los docentes y la pugna por el tiempo de trabajo han sido señalados como elementos que contribuyen al desprestigio de la profesión, aunque las familias valoren y quieran creer en la escuela.

Existen una serie de factores que mejorarían el reconocimiento social de los docentes junto a la calidad educativa, de los que destacaríamos una selección del profesorado más exhaustiva aumentando, entre otras cosas, la nota de corte de los candidatos a enseñantes.

Y otros, que podrían desarrollarse si el profesorado pasara más tiempo en los centros educativos, acercándose a las 37 horas y media de permanencia estipuladas por contrato, de tal forma que fuera un tiempo utilizado no sólo para la preparación de clases y corrección de ejercicios, sino para la formación, para la participación en proyectos, para facilitar el contacto con los padres y la responsabilidad y apoyo de los mismos en diversas tareas de enseñanza y aprendizaje, para la necesaria relación entre los enseñantes sobre el quehacer educativo, sobre todo entre los de mayor y los de menor experiencia, etc.

Todo lo cual no debe confundirse con aumentar las horas de clase del profesorado, como han empezado a plantear algunas CCAA.

Sigue siendo una constante la queja del profesorado por la pérdida de prestigio social, aunque se aleje de la realidad. Pero los docentes no acaban de aceptar las nuevas condiciones sociales y culturales que los ubican en otro escenario y se mantienen unidos a una realidad que ya es pasado.

Mientras no se adapten a ese nuevo ruido, como plantean algunos sectores del profesorado, difícil será lidiar con la nueva situación y entender que el reconocimiento social pasa por un compromiso con el sistema educativo y por hacer lo posible por mejorarlo.

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Anexo: algunos gazapos de PISA

“Canarias que hace veinte años conformaba una sociedad rural tradicional” (página 3) ¿Rural la Canarias de los noventa? ¿Y la de los 70, medieval?

En la página 13 se coloca como tercera isla en población a Fuerteventura. Tras Tenerife y Gran Canaria. ¿Y Lanzarote?

Más adelante se apunta a que hay colegios que empiezan sus clases a las 7.30.

Y se señala que son 30 las horas lectivas en Primaria, cuando son 25.

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REFLEXIÓN FINAL

Termino agradeciendo el interés mostrado por las miles de personas que han entrado el último mes en La Tiradera para leer este modesto análisis.

También, expresando mi satisfacción por el nivel reflexivo, sosegado, constructivo, crítico y autocrítico de los comentarios recibidos aquí y por otros canales.

Son mimbres que corroboran que es posible salir del actual atolladero, con la voluntad y la corresponsabilidad de todos los agentes que intervienen en el proceso educativo.

—— Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Y me despido con un tema musical muy hermoso, Eric Clapton: You are wonderful tonight

http://www.dailymotion.com/video/x3pq0z_youtube-eric-clapton-you-look-wonde_music

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