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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

Zapatero y el hundimiento del PSOE

Algunos militantes socialistas piden ya público perdón por los graves errores cometidos en la etapa en que Zapatero estaba al frente del Gobierno español, como se refleja en el vídeo dado a conocer esta semana. Errores cometió, algunos determinantes, sin duda. Y, también, seamos justos, tiene en su haber, algunos aciertos más que destacados.

La derecha política y mediática ha culpado a Zapatero de todos los males del mundo mundial, como si el ex presidente del Gobierno español fuera el inventor de los disparates de los bancos y las hipotecas basuras o responsable directo y único de la filosofía del ladrillo y la especulación pura y dura que imperó en las últimas décadas en España.

Sin quitar peso a sus responsabilidades, pudiera parecer que los empresarios y la derecha española y mundial, los organismos económicos internacionales, las agencias de calificación… “pasaban por allí”, como en la canción de Luis Eduardo Aute. Paradójicamente, los que nos han metido en semejantes problemas no sólo se niegan a asumir sus responsabilidades sino que pretenden endilgárselas enteramente a otros.

No seré yo quien haga una hagiografía de él ni de nadie. Conocida es mi crítica a la tomadura de pelo del Plan Canarias y, en general, mis fundadas desconfianzas hacia los partidos estatalistas. Pero considero injusto el tratamiento que se le ha dado, burdamente manipulador, simple y tendencioso.

Irak

Zapatero fue un líder progresista, cuyo primer gesto significativo al frente de la Presidencia fue sacar a España de la guerra de Irak. Algo que le honra y que aplaudimos los demócratas, convencidos del enorme disparate que cometió Aznar al meternos en ese conflicto ilegal, inmoral e injusto. Si las organizaciones internacionales funcionaran el ex presidente Aznar debería estar, en lugar de presentando sus memorias, sentado ante una corte penal internacional junto a sus compañeros de una criminal aventura que tanto daño ha hecho a la gente de Irak, contabilizado en decenas de miles de muertos, y a la convivencia entre los pueblos. Pero no es así y, en lugar de estar pagando por sus profundos e inhumanos dislates, se puede dedicar libremente a ganar dinero a espuertas.

Además, Zapatero facilitó la profundización en el Estado de las Autonomías, con las reformas estatutarias. Reformas a las que, desafortunadamente, Canarias no llegó por la profunda inmadurez partidista y los estrechos intereses de sus principales partidos políticos; y por la negativa a modificar una ley electoral que burla los más elementales principios democráticos.

Notable ha sido, además, su contribución a la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, con el impulso a leyes que han posibilitado visualizar las dificultades de las mujeres y que han permitido su masiva incorporación a la vida política; así como su compromiso con la superación de los prejuicios y el reconocimiento de los derechos de homosexuales y lesbianas.

Igualmente, trató de devolver la dignidad a los derrotados, a las víctimas de la guerra y de la posterior barbarie franquista. Muchos de esos avances hacia una sociedad más democrática, plural y tolerante están detrás del odio visceral de buena parte de la derecha más casposa y radical.

Dependencia

Asimismo, Zapatero fue el impulsor de una de las leyes más avanzadas y determinantes: la Ley de la Dependencia, que convierte en derechos lo que hasta entonces era sujeto de la caridad. Una normativa dirigida a la mejora de la calidad de vida de personas afectadas por distintos niveles de discapacidad, así como mayores, que repercute también directamente en todo su entorno familiar; y que con sus sucesivos recortes presupuestarios en las cuentas públicas de 2012 y 2013, parece que el PP quiere enterrar por completo.

Que Zapatero cometió errores. Sin duda. Que algunas decisiones no fueron correctas, como los 400 euros o el cheque bebé para todo Quisque. Claro. Que se lució cuando dijo que bajar impuestos era de izquierdas. Por supuesto. Que su última etapa, tras aquel aciago mayo de 2010, derivó hacia posiciones neoliberales. También.

Sus decisiones a partir de aquella fecha fueron nefastas. Recortes salariales a funcionarios y congelación de las pensiones. Subida de impuestos indirectos. Y, para coronarlo, la reforma express de la Constitución, pactada con el PP, para poner por encima de los derechos ciudadanos el pago de la deuda y el control del déficit. Ofreciéndole en bandeja tan peligrosa e injusta arma a la derecha que estaba a punto de instalarse en La Moncloa. Una medida que está teniendo terribles consecuencias sobre los servicios públicos fundamentales y que trunca, además, la capacidad de autogobierno de las comunidades autónomas.

Batacazos

Zapatero parece que será más recordado por sus enormes errores que por sus aciertos, que los tuvo. Con sus equivocaciones ha llevado a la debacle un partido socialista que no logra avanzar, sino todo lo contrario, pese a las políticas antisociales y antipersonas del PP, que solo generan paro y pobreza, así como destrucción de los servicios públicos. Ello se plasmó claramente en los batacazos electorales de las elecciones autonómicas de mayo y las generales de noviembre de 2011, así como en distintas convocatorias autonómicas, la última las catalanas del pasado domingo. Me pregunto qué hubiera pasado si en aquel mayo de 2010 hubiese dimitido, negándose a aceptar las políticas que le venían impuestas, dejando que los electores decidieran qué modelo económico querían para afrontar la crisis. Pero eso es hacer política ficción.

La realidad tangible es que el PSOE lo tiene muy difícil, como muestran los diferentes estudios sociológicos y reiteran las urnas. Aunque algunos de sus militantes pidan perdón. Bienvenida la autocrítica, aunque le correspondería más hacerla a sus dirigentes, federales y autonómicos.

Además, si ésta no viene acompañada de profundas rectificaciones, de cambios profundos en las ideas, en las propuestas económicas para hacer frente al sufrimiento de tanta gente, en las actuaciones y en los liderazgos, de poco o nada servirá. Nadie se la creería.

Mucho están tardando.

——Estoy también en Twitter: @EnriqueBeth

En homenaje al timple, pequeño instrumento de mi tierra. José Antonio Ramos:Agua de barranco’.
 

http://www.youtube.com/watch?v=9X4i6qg3Drg&feature=related

Comentarios

JOAQUIN dice:

Excelente reflexión, por cierto aún conservo in chubasquero igual que el tuyo, y ya ha llovido desde entonces, nunca mejor dicho.

Todas tus puntualizaciones sobre lo que hizo bien en la primera legislatura son correctas. Y estamos de acuerdo.
Reconocerás, que es fácil hacer políticas en favor del estado de bienestar (deben hacerse obligadamente si se es socialista y de izquierdas, faltaba más), cuando se está en un momento de expansión y bonanza (que ya no era tal y Zapatero lo sabía en la segunda legislatura: se lo dijeron sus asesores).

Y diré nuevamente, lo que tanto molestó a un militante,en otro blog:

Convocar elecciones anticipadas no “es hacer política ficción”.

Es lo que su electorado no le perdona: Que no confiara en su madurez política y los tratara como a niños de parvulario.

Pactar con el PP y su deriva hacia políticas neoliberales, de derecha, vamos, ha sido un delito de alta traición contra sus votantes y lo que es peor, mucho peor, delito de alta traición contra el Psoe: lo ha hundido y no sé, si podrá resurgir.

Esa, y no la que le achaca repetidamente el PP, es la verdadera herencia de ZP.

Mucho, demasiado ha tardado el Psoe, en reconocer que hay cosas que ha hecho mal.
Lo que más duele ( y duelen muchas,) es que no haya aprobado la dación en pago, cuando pudo. Y que no hayan reaccionado hasta que se llevaran los desahucios cinco vidas por delante.

No está demás, que hayan salido los militantes a pedir perdón.

Pero cada vez que hablan Rubalcaba, Valenciano o Rodríguez, diciendo lo que está mal, uno se siente obligado a decirles:
¿Ahora?

Y uno siente como que le meten el dedo en una herida que aún, no ha cicatrizado.

Sabes tú muy bien, que el electorado de derechas, es cerril e incondicional. Vota a piñon fijo.

La izquierda castiga.
Tuvo su aviso, el primero, cuando esa dolorosa noche, antes de las generales, España se acostó AZUL.

Inteligente habría sido, convocar elecciones anticipadas, diciendo todo lo que se había ocultado al ciudadano español.
Inclusive decir: habremos de tomar decisiones difíciles. Y os diré dónde y cómo, antes de que votéis, porque preferimos hacerlo nosotros desde la izquierda, porque todos sabemos que desde la derecha, se aprovechará para aplicar toda la fuerza de su ideología.
A esto me contestó este militante que te comentaba al principio:

¿Para qué? ¿Para perderlas?

Es que acaso, las del 20N las ganó?

Ha negado la realidad de la crisis, obvió intervenir en la burbuja inmobiliaria y desoyó los permanentes avisos de los técnicos del BC, que no de Ordóñez, sobre los riesgos que estaba corriendo la banca.

Demoró la toma de decisiones todo lo que pudo.
Y ¿sabes por qué?
Porque esperaba a agotar la Legislatura.
Porque no iba a presentarse nuevamente a reelecciones.
Porque igual que Luis XVI, dijo “detrás de mí, el diluvio”.

Y así fue, como el Psoe murió.

Siempre pensé que Rubalcaba, como animal político que es, estaba para hacer la “catarsis” del partido. Y pelear desde la bancada.

Y resulta que no se le ocurre mejor cosa, que hacer una oposición responsable.

No está mal que los militantes, pidan perdón (se dice que promovido por Psoe Madrid).
Justamente, por quién le plantó cara a ZP cuando peleó por la candidatura y le dijo que no se retiraba en favor de Trini.

Pero estos lodos no los trajeron los militantes, sino la Ejecutiva.

Modificar la Constitución (tan desfasada y pachucha ya), a espaldas de los ciudadanos, pactando con el enemigo, a pesar de la oposición de Rubalcaba, no le ha dejado a su sucesor, un terreno abonado para recibir aplausos.

Suscribo tu último párrafo.
E igual que tú, digo:

Mucho están tardando.

Clandestino dice:

La hipocresía tiene dueños. Todos los que se sacuden a zapatero facturándole sus propios errores y carencias, son los mismos palmeros que llamaban fascistas a los que criticábamos sus errores, destacando el de la descomunal corrupción y trinque sin contención ni medida, como norma de la mayoría de las instituciones.

ZP no tuvo aciertos. Tuvo algunas buenas ideas estropeadas en su puesta en marcha o conclusión. La ley de dependencia hubiera sido un gran logro de haberse dotado de presupuesto. Y la salida de Iraq habría sido una gran iniciativa de no haberlo hecho de forma tan tercermindista como humillante para España, no dando los necesarios pasos diplomáticos y tiempo para ser suplantados.

Hay cosas que hay que hacer, pero si no se hacen bien, mejor no hacerlas cuando es peor el remedio que la enfermedad.

ZP sabiéndolo o sin saber, abonó el terreno a un Mariano Rajoy, ocho años inexistente, y que ahora se desenvuelve en el lodazal ZP, como pez en el agua.

Esteban Rodriguez dice:

Somos amantes de hacer leña del árbol caído y olvidar los buenas obras y sobre todo descalificar a todo el que se mueve como si eso nos exonerara de cualquier responsabilidad en un alarde de ex-culpación perpetua (siempre otro tiene las culpas y si no alguien concreto, pues lo común, la sociedad). Buen articulo Enrique, aquí cada palo que aguante su vela y el que opine de otra manera que se acoja a la libertad de expresión, a, y a la educación expresada. salud y suerte.

Enrique, todo lo que dices en favor de esa enfermedad infantil que fue el zapaterismo es cierto muy a medias. Cierto que legalizó el matrimonio homosexual, pero, para compensar, le dio más dinero a la Iglesia Católica que nadie. Cierto que sacó las tropas de Irak, pero luego fue perdiendo el culo detrás de Bush y Obama. Y no sigo.
La realidad es que su banalidad, su incompetencia, su ocultamiento de la realidad, etc. dejó tal cúmulo de tragedias personales que ocultan sus relativos avances.
Para remache, lo bien colocados que han quedado todos ellos, miembros ultramediocres de gobiernos ultramediocres, en contraste con los parados y desahuciados.
No hay disculpas ni paños calientes, Enrique. Fue una calamidad y punto.

Enrique, perfecta la ‘disección’ de lo último que ha ocurrido en nuestra hermosa España, toda ella llena de contrastes y de magníficos habitantes de todas las latitudes.
Estoy totalmente de acuerdo en todo lo que dices.
Mañana en mi blog “Clamores” lo titularé ” Regenerar inventando”. Es un alegato (mis escritos son muy cortos) a intentar de nuevo algo distinto que implique a la mayoría de los ciudadanos.
Te lo enviaré personalmente.
Un abrazo

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