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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

Apuntes de urgencia sobre una encuesta

La reciente encuesta de Metroscopia para El País muestra un tsunami político de enormes proporciones. Con una nueva fuerza, Podemos, por delante de los dos partidos que han gobernado el Estado español en los últimos 34 años. Tiene que ver con la crisis económica y el empobrecimiento de una parte significativa de la sociedad, aunque me da la impresión de que también influye poderosamente el descrédito de la política y las instituciones.

Un descrédito al que PP y PSOE han contribuido, y mucho, desde aquel aciago cambio constitucional con nocturnidad y alevosía, pactado por Zapatero y Rajoy, a los brutales recortes económicos, el ataque permanente a la sanidad y la educación públicas o el destrozo en la dependencia sufrido en los últimos años. Y cimentando la impresión generalizada de que los Gobiernos están al servicio de poderes externos y no de los ciudadanos y ciudadanas.

Nos encontraríamos ante un novedoso panorama político parlamentario que obligaría a coaliciones de Gobierno entre varias formaciones, algo a lo que no estamos acostumbrados en el ámbito estatal y en el que PSOE y PP solo se han puesto de acuerdo hasta ahora para desplazar al PNV, con aquel Ejecutivo de Patxi López, sin que los conservadores entraran en el Gobierno.

Con dos opciones con posibilidades de lograr suficiente apoyo parlamentario, con sus escaños y los que puedan aportarles otras pequeñas formaciones. Por un lado, PSOE-PP, a mi juicio con más probabilidades de fraguar. Por otro, Podemos-PSOE, que veo al límite de lo imposible. Ambas presentan muchas dificultades y abren demasiadas incógnitas.

IU y UPyD

Mientras, los hasta hace poco emergentes IU y UPyD quedan completamente desplazados, retrocediendo incluso respecto a los comicios del 20-N de 2011. A ambos les afecta el partido de Iglesias. A IU, también, las prisas de algunos de sus militantes y dirigentes, con un pie en el estribo por esa humana costumbre de apuntarse a los ganadores. A UPyD, encima, lo que pueda quitarle el muy mediático Rivera de Ciudadanos y, asimismo, su poco disimulada crisis interna, como escenificó la salida del eurodiputado Wagner.

Llama poderosamente la atención el vuelco en la encuesta que se ha producido entre los meses de octubre y noviembre. Al que no es ajeno el alud de escándalos del último período, desde las tarjetas Black a la operación Púnica. Y la insuficiente respuesta ante los mismos.

El PSOE salva los muebles como puede y sobrevive con un 26,2%, apenas 1,5 puntos detrás de Podemos. Parece insuficiente el cambio en la secretaria general para salir del atolladero. Y el modo en que han resuelto las Primarias en algunos lugares tampoco creo que les ayude mucho.

PP

Más contundente es lo del PP. Pierde 9,5 puntos, es decir el 31,2% de sus votantes de hace apenas un mes, más de dos millones de votos del bolichazo, en un proceso que solo se asemeja, con las debidas distancias, al hundimiento de UCD a principios de los ochenta.

Habrá que ver -si la ofrece este u otros estudios sociológicos- la transferencia de votos entre partidos, además del impacto de los nuevos votantes. Nos podríamos encontrar con una curiosidad: millones de personas que alzaron al PP a la actual mayoría absoluta facilitando sus ataques a los derechos y libertades, su desmantelamiento del sector público o su agresiva reforma laboral, determinarían hoy con su cambio de parecer la consolidación de la alternativa a los conservadores. Pasando de corresponsables del problema a protagonistas de la presunta solución.

Porque cabe preguntarse cómo algo más de dos millones de votantes conservadores que aguantaron impasibles la reforma laboral, los intentos de cargarse la ley del aborto, la ley Wert y los brutales recortes en Educación, Sanidad y Dependencia, la elaboración de la ley mordaza y el centralismo más agresivo, la sumisión a la banca y a los poderes internacionales… por fin se despiertan, entre octubre y noviembre, abandonan el barco y se abstienen o se apuntan a nuevos proyectos. Digno de muy profundo análisis sociológico. E imprescindible para saber qué puede venir después.

——–Puede seguirme en Twitter: @EnriqueBeth

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