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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

Tele canaria, una chapuza con (ir)responsables

La elección del Consejo Rector de la RTVC se ha convertido en una auténtica chapuza. Por el estrecho partidismo de algunas formaciones y dirigentes políticos, una Ley muy interesante, que emula en el ámbito de Canarias a la que logró con Zapatero la mejor televisión pública estatal, la más plural e independiente, puede estallarse como una pita antes de comenzar a gatear.

El espíritu de la Ley ha sido claramente violado por la mayoría de las fuerzas parlamentarias de Canarias. En el texto se apuesta por un equipo profesional, muy cualificado, con acreditada experiencia, para abordar las grandes tareas que corresponden al nuevo organismo. Y, en ningún momento, se señala que este responda a cuotas partidarias.

Sin embargo, los tres partidos con presencia en la Mesa del Parlamento se repartieron los cinco miembros del Consejo. Algo que resulta más grave aún cuando saben perfectamente que dentro de apenas tres meses, tras las elecciones de mayo, cambiará bastante la conformación del Parlamento y si entonces se aplicara su más que discutible reparto, este sería bien distinto al que hoy pretenden establecer.

Es decir, le imponen al Parlamento del inmediato futuro un órgano que, en el mejor de los casos, responde a la Cámara que agoniza.

Formación

Además, a ello se suma la falta de idoneidad para ejercer semejante responsabilidad por parte de algunos de los candidatos propuestos. Más que evidente en uno de los nominados por el PP, que carece por completo de formación y cuyo currículo y su propio examen ante los diputados produce, como decía la periodista Daida Rodríguez en Canarias7, auténtica vergüenza.

Los mayores méritos del candidato son, por lo que contó sin inmutarse, pinchar música en los 40 Principales, haber asistido como informador a algunas carreras automovilísticas como el Dakar y, sobre todo, ser durante muchos años un fiel escudero del ministro Soria. Su mediocre, infantil y trastabillada exposición, impropia de un alumno de la ESO, merecía un suspenso sin paliativos. Salvo para los diputados del PP y de CC.

Por eso, la vergüenza se extiende también a varios de los diputados examinadores, que no cumplieron con su misión, y que se limitaron a cumplir con las consignas de sus formaciones políticas, a aplaudir acríticamente y a defender lo indefendible.

Parece que estos parlamentarios lanzaran un nada sutil mensaje a la sociedad canaria y, especialmente, a sus jóvenes: no estudien, no se formen, no reúnan las condiciones para dirigir este o aquel proyecto, apúntense a un partido de poder y todo resuelto.

Democracia

Con semejante chapuza se ha hecho un grave daño a la Ley de RTVC. Se pone en cuestión su más trascendental órgano. Y, asimismo, se daña a la democracia y al propio Parlamento, con una fantochada que no se merecen algunos de los aspirantes, que sí reúnen condiciones para dirigir la RTVC, ni la sociedad canaria que con sus impuestos paga la radiotelevisión pública.

NA:

En la tarde noche del martes 24 de febrero me comunican que Paco Moreno (al que todo el mundo reconoce como el más cualificado de todos los aspirantes a integrar el órgano) acaba de presentar su renuncia;  escandalizado por lo que sucedió el pasado jueves en el presunto examen de idoneidad a los candidatos. Si ya el Consejo Rector de la RTVC estaba gravemente tocado, ahora comienza a hundirse.

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LA CARTA DE RENUNCIA DE PACO MORENO

Santa Cruz de Tenerife, 24 de febrero de 2015

Apreciado Sr. Presidente del Parlamento:

A la vista del desarrollo que se ha producido en el proceso de elección de miembros del Consejo Rector de RTVC, lamento comunicarle que he tomado la decisión de renunciar a formar parte del mismo. Por ello les ruego que no se someta a votación la elección de mi persona.

Soy un firme defensor de la nueva Ley de RTVC. Creo que su espíritu y redacción permitían una mayor profesionalización y gestión de ese Servicio Público. Pero creo también que el proceso que se ha seguido posteriormente para seleccionar a los candidatos que conformarán el órgano de gobierno de la misma reproduce el esquema clásico de cuotas por partidos políticos y pervierte ese espíritu de profesionalización e independencia política que emana de la propia Ley.

No quiero suscitar polémica ni perjudicar a nadie con mi decisión. Pero no puedo aceptar formar parte de un Consejo en el que, nuevamente, cada partido propone sus candidatos, sin el mínimo consenso que haga indiscutible, independientemente de quien lo proponga, la elección de cada miembro. En lugar de ello, y reproduciendo esquemas que deberían haber quedado superados por esa misma ley, cada fuerza política ha aceptado sin más los candidatos de otros para que los otros acepten los suyos.

La primacía, en un caso concreto, de la filiación política, antes que la experiencia profesional en la gestión de medios de comunicación, ha generado en los últimos días una considerable polémica, que ya de entrada daña, devalúa y reduce el crédito de partida con el que ese órgano debería nacer para acometer con plena fortaleza las profundas reformas que requiere la Radio Televisión Pública de Canarias. Entiendo que esa propuesta concreta deteriora la capacidad del conjunto de las personas que deberían integrar el Consejo Rector. Así, sin unanimidad y con controversia, no deseo estar.

Soy consciente de todo lo que puede suponer esta decisión, pero antepongo la tranquilidad de mi conciencia al coste personal que ello pueda representarme. Acepté la propuesta del Partido Socialista por compromiso y sentido de la responsabilidad pública, con el único deseo de colaborar y ayudar, y al margen de fidelidades políticas o ambiciones profesionales, que en mi caso ya están satisfechas. Debo agradecer públicamente el detalle y la sensibilidad que ha tenido conmigo esa fuerza política, proponiéndome únicamente en función del currículo profesional que he desarrollado. Convencido de la sinceridad con que se me hizo la propuesta, ahora sólo espero que también pueda entenderse la sinceridad profesional que me lleva a tomar esta decisión.

Atentamente:

Francisco Moreno García.

 

———Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

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