Menú

La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

PISA, recortes y equidad educativa

Deben estar muy felices los que han realizado brutales recortes en la educación (en torno a un 11% entre 2007 y 2013) asegurando que con menos se podía hacer más. Los que, desde ámbitos empresariales y políticos neoliberales, consideran que hay que adelgazar el estado y bajar los impuestos, es decir, que lo público tenga cada vez menor peso; los suyos, a fin de cuentas, van a colegios y clínicas privadas. Lo han logrado. No sólo hay más pobreza, y más pobreza infantil, sino que se ha reducido un elemento esencial del sistema educativo: su equidad.

Más, si quieren, en el caso de Canarias. Una Comunidad con elevados índices de pobreza (más de un tercio de su población) y desempleo (31,1%, según la EPA de diciembre de 2014), pero también cada vez más una tierra desigual donde la crisis ha supuesto transmisión de renta de pobres a ricos.

Canarias cuenta con los salarios más bajos de España (y consiguientemente las prestaciones y las futuras pensiones) y tras cuatro excelentes años en el turismo, tenemos en este sector unos 42.000 trabajadores menos que al inicio de la crisis, con ingreso algo superiores a entonces, acercándose en 2014 a los 13.000 millones de euros.

El reciente informe de Save the Children (‘Iluminando el Futuro: invertir en educación es luchar contra la pobreza infantil) confirma el retroceso social (y educativo) del Archipiélago. Nos sitúa a la cola en el índice de pobreza infantil y en el de calidad educativa.

Egoísmo

Y, aunque no lo señala, pero se puede afirmar con rotundidad, a la cabeza del egoísmo empresarial, de las políticas equivocadas basadas en los recortes que tanto han hecho a las personas y a los servicios públicos. Entre el conjunto de las comunidades, sólo Euskadi presenta valores “muy altos” de equidad educativa; seguida, en valores altos, por Madrid, Cataluña, Navarra y Aragón.

Curiosamente, los informes PISA de hace apenas tres años, aún destacando numerosos déficit del sistema educativo español, reconocían los altos niveles de equidad.

Así, en el PISA 2012, y respecto al conjunto del Estado español, se apuntaba que el sistema educativo seguía teniendo una alta equidad, aunque ya aparecían algunos datos preocupantes sobre la evolución de esta: en una década se había incrementado de 18 a 27 puntos la diferencia en sus evaluaciones entre los alumnos con escasos recursos económicos y los de entornos familiares favorecidos. Decía yo entonces (http://www.latiradera.es/2013/12/05/12-reflexiones-sobre-pisa/) que “los recortes de los últimos años pueden contribuir a ahondar esas diferencias”. Y vaya que lo han hecho.

En el caso del Archipiélago el informe ‘Sistemas fuertes y reformadores exitosos en la educación. Orientaciones de PISA para las Islas Canarias, España’, presentado en marzo 2012, también valoraba la “elevada equidad” del sistema educativo canario, destacando que las diferencias socioeconómicas entre los estudiantes “provocan menos diferencias en sus resultados en Canarias que en la OCDE”. Eso parece haber saltado por los aires.

Nivel socioeconómico

El Pisa Canarias también resaltaba que ”un 39% de los estudiantes de Canarias procede de un nivel socioeconómico bajo, en comparación con el 29% de España o el 15% de la OCDE”. Sin embargo, los medios de comunicación en aquellas fechas solo destacaron en primera página los salarios y las vacaciones de los docentes.

Cuando se habla de equidad se analizan parámetros como la educación infantil (en Canarias tiene una presencia en 0-3 del 7% frente al 30,7% de media estatal, como señala un reciente documento de Unicef Canarias), comedores escolares (asunto en que su Gobierno fue pionero en la apertura en los meses de verano), infraestructuras, acceso a Internet en las aulas o tasas de abandono y fracaso escolar. Las becas y ayudas a la compra de libros también contribuyen a la misma.

La crisis y las neoliberales políticas de los últimos años han destruido empleo, han disminuido significativamente los salarios y aumentado el número de pobres (muchos de ellos, el 11%, pobres con empleo), ha hecho que decenas de miles de familias pierdan sus viviendas. Y ha logrado, también, que quiebre el sistema educativo, pilar en la formación y en la mejora de la equidad social, expulsando del mismo a los más débiles o haciendo mucho más difícil su supervivencia y las opciones reales de superar obstáculos de origen económico, familiar o social.

—-Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Deja un comentario