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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

Podemos, la Educación y la obsolescencia programada

Los patinazos en materia educativa parece que son la tónica en esta campaña. Al menos ha sido así en algunas de las entrevistas que hemos realizado en El Espejo Canario a varios de los candidatos a la Presidencia del Gobierno de Canarias. Las razones pueden ser múltiples, desde el desconocimiento del sector a la falta de interés por el mismo. El problema es que, en lugar de ser prudentes, se lanzan a la piscina y dicen auténticos disparates.

Hace unos días el presidenciable de CC, Fernando Clavijo, me respondía con relación a la Ley Canaria de Educación que no pensaba cumplir uno de sus postulados centrales: la elevación de la inversión educativa hasta alcanzar el 5% del PIB en ocho años. Destacando Clavijo que las leyes “están para cumplirlas o para cambiarlas”; y que su intención era clara: modificarla a la baja.

Se trata de una Ley de iniciativa ciudadana apoyada por federaciones de APAs, sindicatos, el Consejo Escolar de Canarias y la mayoría del Parlamento (salvo el PP, que considera que es una enmienda a la LOMCE) que apenas ha comenzado a andar, y que supone un enorme compromiso a favor del sistema de educación pública de las Islas.

Eje vertebrador

Se trata de una norma que deja claro que el eje vertebrador de la Educación en Canarias es su sistema público, que apuesta por la igualdad de oportunidades y plantea el establecimiento de medidas para actuar en los entornos sociales desfavorecidos, esos que están detrás de la mayor parte del fracaso y del abandono escolar.

Que, además, muestra una visión inclusiva y un compromiso con la diversidad del alumnado que se encuentra en las aulas, defiende la participación en la vida de colegios e institutos, impulsa adecuadamente el imprescindible aprendizaje de idiomas o considera los servicios complementarios como esenciales al sistema educativo de las Islas. Y que, establece, además, el compromiso del incremento presupuestario hasta alcanzar el 5% del PIB en los próximos años.

Muy llamativa me resulta la posición de Podemos. Su candidata, Noemí Santana, me mostró su rechazo a la norma, al considerarla “obsoleta”, no sé si por desconocer que fue aprobada hace apenas nueve meses, quiero pensar que lo más probable, o por entender, todo es posible, que el mundo es mundo desde que su partido existe y puede influir en las legislaciones; y que bajo el concepto “ciudadanía” solo caben los suyos.

Ya no es solo el PP quien pretende cargársela, ahora se suman CC (que la aprobó en el Parlamento, pero ya se sabe que ‘de aquí en adelante’…) y, por razones que se me escapan, Podemos; aunque probablemente sea una combinación de profundo desconocimiento e imprudencia temeraria.

En este caso el delito es doble. Ha sido una ley muy trabajada, que no es perfecta como ninguna norma lo es, pero que supone un sustancial avance y que cuenta con un respaldo pocas veces alcanzado por una legislación en materia educativa. Solo faltó el PP, cuyo modelo es más privatizador y más conservador, como hemos visto con la LOMCE aprobada con su aplastante mayoría absoluta y rechazada por la mayoría de las comunidades educativas y los grupos parlamentarios.

Pero, sobre todo, es una ley que nace de la iniciativa ciudadana. Los que rechazan la casta y hablan de transparentar las instituciones y defender la voz de la gente, se pasan por el forro la Ley Canaria de Educación, al igual que muchos de los partidos tradicionales hicieron en su momento con otras leyes de iniciativa popular.

Mal comienzo. Salvo, salvo, que las leyes tengan, como las lavadoras y las neveras, obsolescencia programada, y cada seis meses tengamos que elaborar una nueva.

Algo muy negativo en cualquier ámbito de la vida social.

Simplemente catastrófico en el caso de la Educación.

—-Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Comentarios

carmen dice:

No hay que ser muy inteligente para comprender que Noemi Santana considera obsoleto el contenido de la ley, no su fecha de aprobación.

latiradera dice:

Es mucho más sencillo: desconoce por completo la Ley y carece de la necesaria prudencia. Saludos.

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