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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

La parida(d) triple de Clavijo

Repartir los recursos del Impuesto general sobre el Tráfico de Empresas (IGTE) aplicando la triple paridad es la última ocurrencia de un presidente, el canario, que aúna en un solo espíritu el insularismo más rancio y la entrega menos disimulada a los poderes económicos de las Islas, encantados con un jefe del Ejecutivo menos díscolo que el anterior y más propenso al abrazo con el PP.

La famosa triple paridad es cada vez más cuestionada como forma de establecer la representación política en nuestra Comunidad. Hace que el 80% de la población (la que reside en Gran Canaria y Tenerife) tenga los mismos escaños que el 20% restante (los ciudadanos y ciudadanas de las Islas no capitalinas), primando exageradamente a los territorios y castigando severamente a las personas.

A ello se le suma una ley electoral con barreras únicas en el mundo (6% archipielágico o 30% insular) que posibilita la paradoja de que ASG, con 5.000 votos, tenga tres diputados y Ciudadanos, con 54.000, no lograra escaño alguno.

Disparate

Si ya es rechazable ese modelo de democracia adulterada en la que es enorme la desproporción en el valor del voto en función del territorio, convertir la triple paridad en el sistema para repartir fondos económicos, en este caso los del IGTE, resulta un disparate de enormes proporciones, uno de los mayores de la historia democrática de las islas y, encima, defendido por el que debiera ejercer como presidente de todos los canarios.

Significa que Gran Canaria y Tenerife recibirán lo mismo, aceptable si tenemos en cuenta sus parecidas poblaciones y sus similares problemas de paro y pobreza. Pero, también supone que estas dos islas que aglutinan a casi 1,8 millones de canarios recibirán exactamente lo mismo que las otras cinco, que apenas pasan los 325.000. Y es más, Gran Canaria (o Tenerife) recibirá igual cantidad que La Palma, La Gomera y el Hierro juntas, que suman 125.000 personas.

El hecho de que el número de parados o de pobres sea seis veces mayor en las islas de Tenerife y Gran Canaria es un asunto de menor enjundia, por lo que se ve. Lo importante: el territorio. Lo secundario, casi insignificante: las personas.

Se trata de una enorme injusticia. El hecho poblacional es determinante. Otra cosa es que haya elementos de corrección para garantizar el mayor nivel de equidad y de acceso a los servicios públicos de todos los hombres y mujeres de Canarias, vivan donde vivan. Y que, de hecho, se aplican. La Gomera, La Palma y El Hierro reciben mucho más de lo que aportan a la Comunidad Canaria y es justo que así sea, por solidaridad interna entre los canarios.

Pero repartir fondos públicos con el criterio de la triple paridad (50% para el 20% de la población y 50% para el restante 80%) lejos de ayudar a construir Canarias supone un dislate de enormes proporciones.

Empezamos bien la legislatura.

—Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

Comentarios

panchogc dice:

… Otra cosa es que haya elementos de corrección para garantizar el mayor nivel de equidad y de acceso a los servicios públicos de todos los hombres y mujeres de Canarias, vivan donde vivan… Sin cacicadas ni acuerdos y pagos extraños pero habituales hasta ahora, … Podemos pensar que ahora lo importante es no caer en acusaciones unos contra otros los canarios de todas las islas … Porque creo que es una trampa del sr. presidente, estrategia normal de la derecha de tantos años en el poder: tú échales eso que ellos ya se pelearán entre ellos, y no levantarán la vista para adelante UNIÉNDOSE, porque entonces sí que nos van a echar a nosotros del sillón del poder y entonces de qué vamos a vivir, tendremos que trabajar !!! … Es seguir considerando que la gente somos tontos y ellos, la élite, según ellos, son los inteligentes… clasismo: siempre habrá subordinados, no ciudadanos, y nos necesitan porque nosotros somos la clase dirigente ! Pero yo sigo confiando en la gente de mi tierra… no en los vendidos a sus propios intereses .!

Artemir dice:

Totalmente de acuerdo con Bethencourt, ya que es de los pocos que se han fijado en que una justicia democrática requiere también un coeficiente corrector contra la desigualdad. Un saludo. Ahul.

Buen post Enrique, no seleccionar donde se invierte el gasto nos hace perder muchas oportunidades y lastra nuestra economía. No es cierto que cualquier inversión de gasto público genere el mismo bienestar para los ciudadanos. Los fondos públicos tienen un coste de oportunidad muy alto siempre consiste en lo que se pierde de bienestar para los ciudadanos por haberlos invertidos en la mejor alternativa posible. España es un país que se caracteriza por la discrecionalidad de las decisiones políticas buscando compensaciones políticas y territoriales y “así nos va”.

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