Menú

La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

Podemos, nos vemos en Ikea

 

El PP ganó ampliamente en las islas, mejorando los resultados de cuando el comandante Soria y su tripulación dirigían los destinos de la nave conservadora. Mejorando sustancialmente sus votos de la navideña convocatoria electoral y ganando un diputado por Santa Cruz de Tenerife.

PSOE-NC queda con un sabor agridulce. Mejoran en Las Palmas, en votos y en porcentaje, obteniendo dos diputados, como en diciembre, a lo que se suma una nueva senadora. En Santa Cruz de Tenerife pierde un escaño, pasando de dos a uno. No parece que fuera un acierto de los socialistas abrir una crisis en La Laguna en las vísperas del proceso electoral; aunque en ese municipio, curiosamente, crecen en unas 1.000 papeletas.

Ciudadanos mantiene sus dos actas de diciembre, una por cada provincia. Y Coalición Canaria, tal y como planteé en mi análisis electoral en canariasahora, conserva su acta por las islas occidentales y continúa desvaneciéndose en las orientales.

Marketing

Podemos hizo, sin duda, la campaña más imaginativa. Culminada con la publicación del tradicional programa electoral en un atractivo catálogo de Ikea. Algo que ha criticado uno de sus fundadores, hoy en un lugar secundario, Juan Carlos Monedero, que ha afirmado que “ha primado el marketing a los contenidos”.

Lo cierto es que la convergencia entre Podemos y la izquierda Unida de Garzón ha resultado un fiasco: no hubo sorpasso y Unidos Podemos logró casi 1,3 millones de votos menos que los que conjuntamente lograron Podemos e IU por separado en diciembre.

En las islas sucedió algo similar. Todos los sondeos le auguraban el tercer escaño por Las Palmas y el segundo por Santa Cruz de Tenerife. Al final se quedan con los tres que tenían en el conjunto del Archipiélago (dos en las orientales y uno en las occidentales), con menos votos, y pierden los dos senadores del 20D en Gran Canaria y en Lanzarote.

En Las Palmas donde Podemos venía obteniendo excelentes resultados desde las europeas de 2014, ratificados en las autonómicas de mayo de 2015 y en las generales del 20D, el resultado es catastrófico. La coalición (encabezada esta vez por Meri Pita y no por Victoria Rosell) pierde el 20,46% de los apoyos logrados por separado en diciembre; es decir, uno de cada cinco votantes de entonces, unos 39.000, decidieron otra papeleta o la abstención, algo que habrá que analizar en los postelectorales. Con una caída de algo más del 6%, la más alta del Estado.

Especial atención merece el caso de Las Palmas de Gran Canaria, donde cogobiernan en su ayuntamiento con PSOE y NC. Mientras estos últimos mejoran ligeramente sus votos en la capital grancanaria, Podemos retrocede en más de 16.000 sufragios. Y en el conjunto de la isla redonda son 33.000 las papeletas que vuelan de la formación rojimorada.

Senado

En el Senado en Gran Canaria se produce, además, un hecho singular. La diferencia de votos entre los dos candidatos de cada uno de los partidos es mínima. En el caso del PSOE-NC no llega a las 1.200 papeletas (una diferencia de 0,29 puntos); entre los del PP se eleva a un 1,13, pero estamos hablando de en torno a 140.000 sufragios. Y en Podemos, sobre los 80.000, casi la mitad, la diferencia es de 1,37 puntos y 5.511 en contra del candidato más conocido, Pepe el Uru, miembro del sector crítico de la organización.

La sensación que queda, tras estos seis meses de provisionalidad, es que los de Iglesias han cometido importantes errores estratégicos, duramente castigados por su electorado. Los shows en el Congreso de los Diputados, la esperpéntica rueda de prensa haciéndole el Gobierno a Sánchez, vicepresidencia y ministerios incluidos, los asaltos a la socialdemocracia, y la propia soberbia de su candidato parecen haber causado muy negativas consecuencias.

La huida de los contenidos, la desideologización y la falta de concreción programática no han servido para obtener el deseado sorpasso. Ahora es la derecha quien tiene todos los argumentos y los números para gobernar y la responsabilidad de Iglesias y los suyos debiera llevar a un ejercicio autocrítico profundo que, desde luego, no apareció ni por asomo en la noche electoral.

Mientras tanto, como en el viejo anuncio, nos vemos en Ikea. La “república independiente” parece hoy, por una multiplicidad de errores, un objetivo más alejado que ayer. Confundir lo que circula por la redes sociales con la realidad lleva al desconcierto de muchos al ver el resultado de las urnas. Y, por cierto, el uso electoral del espectro de Anguita no resultó, en modo alguno, un buen negocio.

—Puede seguirme en Twitter: @EnriqueBeth

Comentarios

mario dice:

Típico tertuliano que va de listo y no tiene ni idea de nada.

Minilde dice:

Muchacho relájate, enterado

Ni quito ni pongo una sóla coma. Perfecto.

Deja un comentario