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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

Canarias, por el suelo

 

Canarias, por el suelo. Encabezando las peores listas. Desempleo, bajos salarios y penosas pensiones, pobreza, crecientes desigualdades sociales, denuncias por violencia de género, retroceso de los sistemas sanitario y educativo, aplicación lamentable de la dependencia e irrelevantes servicios sociales.

Pero, además, Canarias, doblemente, por el suelo.

Me refiero a la pretendida ley estrella del Gobierno Clavijo. Una Ley mal nacida, en un laboratorio de juristas y ajena al análisis multidisciplinar y al no menos imprescindible debate social. Y que ha obtenido todos los beneplácitos del PP y también de las constructoras, abriendo en canal al socio de Coalición Canaria en el Ejecutivo, un PSOE que esboza tímidas protestas frente a las imposiciones, desplantes y desmanes de CC.

Más allá del palabrerío gubernamental sobre cambios del modelo económico, diversificación, etcétera, esta Ley demuestra fehacientemente que la apuesta, sin mayores disimulos, es el desarrollismo y el ladrillo. Olvídense del talento. Ahí está nuestro indigno lugar a la cola en inversión en I+D+i o el ignominioso trato dispensado al Instituto Tecnológico de Canarias (ITC).

Desarrollismo

Para impulsar este nuevo Tsunami desarrollista no se duda en renunciar a las competencias del Ejecutivo, eliminar el control de legalidad que hasta ahora ejerce la Comisión de Ordenación del Territorio y medio Ambiente de Canarias (COTMAC) y hasta a los propios informes de evaluación ambiental.

A ello se suma el debilitamiento de los cabildos y de la planificación insular. Y los añadidos riesgos al suelo rústico, incluyendo como usos propios los deportivos, de ocio, científicos, docentes y divulgativos; y como complementarios, los turísticos, artesanales y de restauración, culturales o educativos.

Y, por si fuera poco, indicando en su texto que, de forma excepcional, también se pueden permitir en suelo rústico los usos residenciales, industriales, de equipamientos y servicios, y “cualesquiera otros usos y actividades que completen, generando renta complementaria, la actividad realizada en esas explotaciones”. ¡Cógelo, Cuco!

El debate sobre la Ley del Suelo se produce justamente cuando CC se pregunta por su constante retroceso electoral de la última década y el permanente abandono de votantes elección tras elección: del 29,56% de las elecciones generales de 2000 al 7,99% del pasado 26 de junio. A lo que quieren aplicar la receta del cambio de caras y de algunos contenidos para acercarse a la gente, dicen, especialmente a los jóvenes.

Sensibilidad

Olvidan, voluntariamente o no, que una de las esencias de Canarias, al menos en este período democrático y autonómico, ha sido la creciente sensibilidad ciudadana sobre todo lo concerniente al territorio y el medio ambiente. Recuerden luchas como las de El Rincón, Veneguera, Vilaflor o contra la lanzadera en El Hierro y a favor de una moratoria turística en Lanzarote; o el enorme debate político y social de las directrices a principios de este siglo. Y, más recientemente, el rechazo mayoritario de la población de todas las islas a las prospecciones petrolíferas en aguas cercanas al Archipiélago.

Decía Montalbán/Carvalho, en referencia a Canarias, que un pueblo que no come su queso ni bebe su vino debe estar sufriendo una grave crisis de identidad. Con permiso de ambos, escritor y detective, añado que resulta poco o nada creíble un nacionalismo que no sitúe en primer plano la protección de su territorio y de su medio ambiente; y que persista en una visión inmediatista que no resuelve el presente y, encima, condena gravemente el futuro.

Canarias, triplemente, por el suelo.

———-Puede seguirme también en Twitter: @EnriqueBeth

 

Taburiente, en una de las interpretaciones más hermosas, en un extraordinario canto de amor a la Naturaleza.

 

https://www.youtube.com/watch?v=iZOMmzuj2JU

Comentarios

José Galván de la Criuz dice:

Totalmente de acuerdo con lo expuesto en el artículo. Sin embargo, para que la protección del territorio y del medio ambiente sea sostenible es fundamental que sea compatible y permita mejorar la soberania alimentaria y que la población dedicada a la agricultura y la ganaderia pueda vivir de su trabajo en el territorio.

En este sentido la ley del suelo debe, de una parte proteger el territorio estableciedo mecanismos de control de legalidad y además; y de otra, para evitar la demagogía que atribuye a la ley actual el estado de la agricultura, la ley del suelo se debe modificar para establecer procedimientos flexibles y rápidos que permitan mejorar la actividad agraria y ganadera sin tener que esperar años para ejecutar las mejoras basicas necesarias para mejorar la producción

Faustino García Márquez dice:

Enrique, es difícil sintetizar tan claramente, en tan pocas, exactas y sentidas palabras la tremenda amenaza que significa, para el futuro del Archipiélago, esta Ley del Suelo, tan irresponsable. Pero tú lo has conseguido. Gracias.

seben dice:

En un panorama periodístico en el que predomina el adulamiento a las ocurrencias del presidente (¿qué habrá en juego?), se agradece encontrar artículos como este.

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