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La Tiradera

Un blog de Enrique Bethencourt

Los medios (y los cuartos)

Un lector me aborda respetuosamente en el Paseo de Las Canteras. Se presenta y señala que me escuchaba con frecuencia en el pasado en mis colaboraciones diarias en un espacio radiofónico, así como en las más esporádicas en algún programa de debate televisivo, en TVE y en la televisión canaria, y ahora lee habitualmente mis artículos de opinión en CANARIAS7. Con la mayoría coincide, pero con algunos, asegura, discrepa abiertamente.

Me cuenta que ha ejercido durante más de tres décadas la labor docente y que ha sido muy enriquecedor dedicar la vida a esa profesión tan hermosa. Y ahora, ya jubilado, sigue muy atentamente la información, especialmente a través de los periódicos y las radios. Le preocupan los asuntos relacionados con la educación, pero también el conjunto de los temas sociales y medioambientales, “la lucha contra el cambio climático, contra esta crisis devastadora, debería ser una prioridad de gobiernos y ciudadanía; no tenemos un planeta suplente, y a este nos lo estamos cargando de forma acelerada. No vale actuar mañana frente a decisiones políticas y económicas que condicionan la vida”.

Realiza algunos comentarios sobre artículos recientes que he publicado en este periódico, sobre todo los relativos al sistema educativo, sus prioridades, sus fortalezas y sus carencias, así como en torno al grado de cumplimiento de la Ley Canaria de Educación. “Si no mejoramos sustancialmente la educación, si no logramos elevar el nivel educativo, tenemos perspectivas de futuro muy pobres para este pueblo. Hacen falta más recursos, no cabe duda, pero también una adecuada dirección, una orientación clara de lo que se debe priorizar para lograr avanzar de manera importante”, afirma.

Nacionalismo

También, dice, le han interesado aquellas reflexiones que hacen referencia al presente y al futuro del nacionalismo canario tras los acontecimientos recientes, con la pérdida del poder por parte de Coalición tras 26 años al frente del Ejecutivo canario; se muestra muy poco optimista con relación a un posible entendimiento entre los partidos que integran ese espacio sociopolítico en el próximo período. Aunque entiende que sería deseable, de manera muy significativa a la hora de pelear los derechos de las Islas en España y en la Unión Europea.

Por otra parte, muestra su enorme preocupación por el estado de salud del periodismo, por los cierres de medios de comunicación en el Archipiélago (el encuentro se produjo justo el día en el que Antena3 anunciaba la suspensión de sus informativos en las Islas), por las descaradas campañas impulsadas por empresas privadas, pero que en ocasiones han contado también con la colaboración de la radiotelevisión pública canaria. Y, asimismo, por la falta de mesura de algunos profesionales convertidos en verdaderos hooligans e incapaces de escuchar las posiciones y las razones de otros.

“Tengo la impresión de que, aunque ha pasado ya más de un mes de la celebración de las elecciones autonómicas y locales del 26 de mayo, algunos periodistas no han encajado aún el resultado de estas. Se encuentran, eso considero, casi tan en estado de shock, completamente desnortados, como algunos líderes políticos que han sido desplazados del Gobierno o de este o aquel ayuntamiento tras décadas de dominio incontestable, a los que parece que unen sus destinos. Y muestran, un día sí y otro también, su poco disimulada rabia ante la decisión de los ciudadanos y las ciudadanas en las urnas”.

Pactos

Asevera, asimismo, que, a su juicio, parece que a determinados periodistos y periodistas, tanto en la prensa, digital o en papel, como en distintos programas radiofónicos y televisivos, “les cuesta mucho aceptar que no dirigirán importantes instituciones quienes ellos deseaban, partidos políticos y personas concretas, y a quienes apoyaron sin ningún disimulo antes y durante la campaña electoral. Tampoco parecen haber encajado nada bien la orientación de los pactos ni aceptado las personas que se pondrán al frente de distintos departamentos”.

Antes de despedirse, con cierto nivel de sorna, me señala que, en plena consecuencia con esa línea argumental, igual más de uno termina pidiendo en sus columnas o en sus programas la irrevocable dimisión del pueblo por las “erróneas decisiones” adoptadas en la jornada electoral del 26M. “Algunos, capaces son”.

No van muy descaminadas sus reflexiones. A algunos periodistas les gustaría poder formar Gobierno. Disponer libremente del Boletín Oficial de Canarias para realizar nombramientos y ceses. Pero para ello, amigos y amigas, hay que presentarse a las elecciones y ganarlas o, al menos, entrar en los imprescindibles pactos en un panorama de enorme pluralidad y fragmentación. En el caso del Parlamento canario con cuatro fuerzas estatalistas, dos nacionalistas y una, dicen que me voy, pero no me llevas, de orden estrictamente insular. De lo contrario, como así sucede, no concurrieron a las mismas, son otros y otras los que tienen el derecho y el deber de decidir quienes integrarán el Ejecutivo canario en sus diferentes niveles.

Y, al margen de los diferentes gustos, políticos o ideológicos, hay que respetar siempre lo que las urnas mandatan. Y reconocer, de paso, que los púlpitos mediáticos, aunque sin duda tienen su nivel de influencia, no determinan por completo la decisión de la ciudadanía en las elecciones. Afortunadamente, por cierto. Y, asimismo, que el peso real que tienen en las decisiones político-electorales de los votantes algunos gurús del periodismo es bastante menor de lo que ellos mismos se creen. Afortunadamente, también.

No sé si lo que ha ocurrido en Canarias en el último período puede propiciar una cura de humildad para algunos de ellos y de ellas, habitualmente situados por encima del bien y del mal y absolutamente creídos en el incuestionable poder de su pluma o de su empresa. Lo dudo. La soberbia acumulada y cimentada durante mucho tiempo es difícilmente curable. Y la autocrítica, raramente puesta en práctica. Mucho peor aun cuando en muchas ocasiones lo que hay detrás de esos duros posicionamientos, de esas feroces críticas, de esas persistentes campañas, de esas radicales proclamas, no son planteamientos ideológicos ni legítimas líneas editoriales, sino puro y duro mercantilismo. Los medios (y los cuartos).

 

—-Publicado en CANARIAS7 el 10 de julio de 2019. “Los personajes y hechos retratados en este artículo son completamente ficticios. Cualquier parecido con personas verdaderas, vivas o muertas, o con hechos reales es pura coincidencia“.

Comentarios

Francisco Jose dice:

Es excelente este artículo. Nada nuevo bajo el sol pero muy valiente y certero. Y por esa extraña casualidad y a cada palabra o sentencia del mismo, una imagen se incorpora, la de un periodista de carácter «regional» disfrutando de un habano y un buen wisky junto a su mascota «lola» pergeñando medios, cuartos y enteros en esa especie de suerte de narrativa maquiavélica que concluye en relatos para no dormir y que tan caros le salen por cierto…

Miguel Guerra dice:

Necesarias y sabias reflexiones. Dicho en canario, «verdades como puños»

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